06 julio 2015

Vivir la vida de otros

 Soy capaz de hablar con bastante criterio de Ghana y de Camerún. Soy capaz de describir cómo se llega al Massai Mara y cómo es la experiencia de dormir al raso en el cráter del Ngorongoro. Puedo relatar aventuras en la Patagonia, la inmensidad del Perito Moreno. Puedo contar cómo se llega al campo base del Everest, el caos en las calles ahora heridas de Katmandú. Nadie sospecharía relatando viajes a estos y a otros lugares en los que nunca he estado, y me temo que ni estaré. Pero nadie se daría cuenta. Personas cercanas me las han contado y yo las he vivido. 

  Los malditos psicólogos, (que algún maldito psicólogo me corrija) creo que llaman a eso experiencias vicarias. Sin duda a primera vista parece un poco deprimente vivir la vida de los otros y no la propia. Pero debe de reconocerse que la vida de los demás puede ser en muchas ocasiones inconcebiblemente más trágica o más apasionante que la propia. Sin duda el relato que he hecho puede llevar a cierta compasión, pero creo que gracias a las nuevas tecnologías y la cultura de masas, la experiencia sin experimentar es la más experimentada de las experiencias. ¿Patético?

  Sin duda alguno de ustedes es seguidor del Real Madrid, del Fc Barcelona, del Atlético de Madrid, el Sevilla CF y hasta el Athletic Club. Quizá algún día recibió un whatsapp recibiendo felicidades por el triunfo de su club. Parabienes que se repiten en la oficina, en la pescadería, en la comisaría y por supuesto en el bar. En rigor, todo su mérito en la conquista del título de liga, copa, supercopa o megacopa fue estar junto al televisor y ensartarse una pizza cuatro quesos. Pero quizá me equivoque y usted de verdad sea protagonista de la historia. Usted ha viajado con su equipo a la remota ciudad de X para acompañar al equipo. Pero seamos sinceros. Si usted no hubiera estado en el estadio o viendo la tele su equipo hubiera ganado igualmente. Nunca ha pisado el césped del Santiago Bernabéu ni mucho menos el palco del Camp Nou.

  También a los políticos y a los que nos gusta jugar a serlo nos gusta vivir la vida de los otros. Sus luchas y disputas parecen menos manidas que las nuestras, tan manoseadas que huelen a pescado podrido. Grecia es en cambio carne fresca de Minotauro sin gluten. No es de extrañar que en España, cuyos ciudadanos no podrían citar más de cinco griegos contemporáneos y uno sería Zorba, se han tomado como propio el referéndum. Derechistas aborreciendo de la falta de rigor en la devolución de la deuda. Los execrables pensionistas griegos de cincuenta años y su patológica pereza. En cambio la izquierda se ha entusiasmado con Syriza. Yo mismo he puesto la bandera griega como perfil, no sé si en apoyo a Grecia o en apoyo de mi imagen como "chico progre". No quiero ni pensar qué sería de Varoufakis paseando por una playa de Cádiz. Sin duda su integridad sexual podría quedar en entredicho.

  ¿Que jamás nos van a dar un galardón? Como culé este año alguien habrá ganado liga, copa y champions. ¿Que no gana mi partido? Viva Tsipras o si se prefiere, ya verán ahora estos lo que les va a pasar. ¿Que no han salido de su término municipal? Mi hermano estuvo, mi sobrina ha estudiado en... ¿Que no tenemos dinero? ¿Que no somos guapos? En mi casa ahora mismo está Paul Newman con una muleta ¿Que no somos listos? ¿Que no somos felices? ¿Que estamos aburridos? ¿Que somos cobardes?

  Decía Dennis Fitz Hutton, el cazador y aventurero interpretado por un guapísimo Robert Redford en Memorias de Africa (Out of Africa) 1985, que no quería despertarse un día y descubrir que había vivido la vida de otro. ¿Allá él o allá nosotros?

Fornasetti




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04 julio 2015

Amordazados por nuestro bien

  He tardado mucho en escribir esta semana. Una de las razones es que entre las virtudes que no me adornan (¿me adorna alguna virtud?) está la valentía. He tenido mucho trabajo, pero como lectura de cama antes de conciliar el sueño he tenido la ley 4/2015 de 30 de marzo, de Protección de la Seguridad Ciudadana. Se trata de una lectura un tanto plomiza pero muy recomendable. 

Bansky
  He leído a lo largo de lo que empieza a ser mi dilatada y aburrida vida buenos libros, grandes novelas, algunos ensayos y de vez en cuando poemas y relatos. Pero ninguno de ellos, en rigor, me ha hecho cambiar mi comportamiento, o no al menos de modo explícito. En cambio la lectura de este texto sí. Antes sólo me había pasado con un libro de Ana María Lajusticia y durante unos meses me estuve atiborrando a lecitina de soja y jengibre para quitarme las espinillas.

  Es cierto que la redacción de la ley es especialmente plomiza y deslavazada, y eso que los textos jurídicos no se caracterizan por su pulcritud gramatical. Es como si el redactor fuera un ex trabajador del NoDo con la ayuda de Arias Navarro sacado de la hibernación.  Lo puedo demostrar ahora mismo. Creo que al mismísimo Manuel Fraga le hubiera parecido demasiado franquista, propongo una ouija para averiguarlo.

  Pero la ley es la ley y la democracia tiene estos prodigios que parecerían cosa de brujería. Los griegos votan lo que puede ser su salvación o su hundimiento, y un singular ciudadano catalán llamado Fernández Díaz puede ser ministro del Interior en España en el año 2015. Españoles, Franco no ha muerto. Es un zombi, se pasea por la Moncloa, y fuma puros. Por eso, por la cuenta que me trae, y en cumplimiento de la Ley Orgánica 4/2015, yo, fulano gordo-de-tal, juro mi fidelidad a los principios fundamentales del Movimiento y mi más inquebrantable adhesión al Fuero de los españoles amordazados y manifiesto:


  • En relación al artículo 8. Acreditación de la identidad de los españoles. El bien más preciado no es la libertad, como decían los anarquistas. El bien más preciado es el DNI. Vi a un grupo de separatistas catalanes arrojarlo en un concurso y comprendí que si en vez de carnés fueran bolas de petanca estarían haciendo el ridículo. No hay nada más que decir. 


  • En relación con el artículo 14. "Órdenes y prohibiciones". Si la autoridad competente me ordena dejar de tomar huevos fritos, lo haré. Si me prohíbe caminar despistado, me centraré. Si me ordena cantar el Cara al sol, lo haré y si es de noche me pondré cara al oriente. Si me prohíbe reírme de los chistes malos, los aborreceré y si mi ordena escribir un poema en honor a Rajoy, ya lo tengo escrito: "Érase un hombre a un armario pegado. Érase un armario superlativo. Érase un armario sayón y escriba. Érase un pez espada muy armariado".


  • En relación al artículo 22. "Uso de videocámaras". "Las Fuerzas y Cuerpos (¿son más fuerza o más cuerpo?) de Seguridad del Estado podrán proceder a la grabación de personas. Por favor, mi lado bueno es el derecho. Por contra no se puede grabar a los miembros de las fuerzas y cuerpos. Lo veo injusto porque sus miembros más jóvenes, no sólo tienen un buen perfil, sino que cada vez tienen más fuerza y desde luego más cuerpo. De hecho, la diferencia principal entre una comisaría y un gimnasio de barrio es que en el primero no hay reggaeton.


  • En relación al artículo 23.1. "Reuniones y manifestaciones". "Las autoridades podrán acordar la disolución de reuniones en lugares de tránsito público". Por fin alguien se decide a hacer algo contra los moros y cristianos. Echo en falta una mención especial para la disolución de las reuniones familiares y de trabajo especialmente plomizas. 


  • En relación al artículo 23.3. "Antes de adoptar las medidas a las que se refiere el apartado anterior, las unidades actuantes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad deberán avisar de tales medidas a las personas afectadas, pudiendo hacerlo de manera verbal si la urgencia de la situación lo hiciera imprescindible". ¿Se sienten coño? Es verdad, soy nostálgico. Propongo que se establezca un protocolo policial para que se use la fórmula acuñada por el coronel/pintor de acuarelas/jardinero don Antonio Tejero (padre).


  • En relación al artículo 24. "Colaboración entre las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad".  En los casos a que se refiere el artículo anterior, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad colaborarán mutuamente en los términos previstos en su Ley orgánica regulado. Conozco el caso de un mosso d'esquadra que solo tenía novias que eran policías nacionales, hasta que se casó con una policía local de Viladecans.

  ¿Les he parecido en esta entrada especialmente ingenioso? ¿Chistes fáciles y trillados? ¿Humor de garrafón para izquierdistas resentidos? Todo es una cuestión de medidas. Puedo resultar aburrido si se me compara con Woody Allen, pero el colmo del ingenio al lado Fátima Báñez. Sin embargo el mejor chiste publicado este año está en la ley a la que le dedico este post. Sí, amigos, amigas, lectores y lectoras, vagos y mujeres. 

El artículo 3 a) de la Ley Orgánica 4/2015 dice:
"Constituyen los fines de esta ley y de los poderes públicos en su ámbito de aplicación:
a) La protección del libre ejercicio de los derechos fundamentales y las libertades públicas y de los demás derechos reconocidos y amparados por el ordenamiento jurídico".

¿Quien dijo que el derecho es aburrido?

Bansky


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