30 agosto 2016

Desde mi mazmorra

  Este mes se estrena en España Ben Hur. Creo que no hace falta decir que desde mi punto de vista, hacer un remake de esta película es una felonía. Una infamia que no debe quedar sin castigo. En mi opinión la mejor manera de sabotearla es hacer "spoiler", a lo cual me dispongo. Contar principio, desarrollo y desenlace; y si tuviera tiempo hasta los títulos de crédito. 

  Ben Hur (Judah para los más íntimos), que es un tipo acaudalado, sensato, guapo y de buena familia, factótum del Partido Judea Sí Que Es Pot, es tentado por Mesala, el líder en Judea con el Partido del Pueblo Romano, para firmar un pacto de gobierno que garantice la estabilidad en la región (nación). Ni que decir tiene que en realidad quien corta el bacalao son los de la Unión Romana, que fijan los objetivos de déficit, las calzadas, los templos de Zeus que hay que construir así como la política exterior y los pactos con los samaritanos buenos y los samaritanos malos, con los egipcios y otras cuestiones. Sin embargo, el gobierno de la Comunidad Autónoma de Judea tiene también sus competencias, termas y teatros, sumos sacerdotes y cosas así.

  Ben Hur rechaza el pacto de gobernabilidad que básicamente consistía en delatar a todos los nacionalistas judíos y la legalización de la homosexualidad, pero rechazaba de plano medidas tales como: 

1. Incremento del presupuesto de gasto para cuadrigas. 
2. Control sobre el fraude del pan ácimo. 
3. Mejoras sanitarias de las inmundas cuevas de los leprosos. 
4. Control sobre el suministro de galeotes. 
5. Acondicionamiento y adelantamiento de las mazmorras de Jerusalén. 

  Mesala se toma muy mal la negativa de Ben Hur, (quien ni siquiera contempla la posibilidad de abstenerse y mirar para otro lado), puesto que con anterioridad habían compartido mesa y mantel y habían sido hasta socios de gobierno. Decide aplicar la Ley de Seguridad Ciudadana del Imperio y manda a su antiguo amigo a un centro deportivo de alto rendimiento.

  Mientras Judah se convierte en una estrella del remo y se gana buenos patrocinadores en la Unión Romana, Mesala, que sigue en funciones, se dedica a contemplar las carreras, visitar las termas y despachar los asunto ordinarios. La Unión Romana contempla la situación con preocupación y manda a Pilatos, un experto en temas de agua y saneamientos, para que controle el orden y el déficit público de Judea. Lo cierto es que pese al aparente desgobierno, las cosas no parecen ir mal, sino más bien todo lo contrario, la zona prospera. Judea crece económicamente. Se vende más que nunca a Antioquía, Corintio y Persia. Los turistas filisteos abarrotan los anfiteatros y se dejan todos sus secstercios bebiendo vino de la región y apostando en el Circo. Desde el punto de vista cultural, la zona, que había aportado el asado de camello y poco más, se encuentra bajo el influjo de la movida cristiana, con grupos de culto tales como Doce más uno, Evangelistas, Magdalena Soul , Vetusto Lázaro y Judas Priest. 

  El gobierno en funciones toma como pretexto este movimiento cultural, al que acusa de antistema, para reclamar el fin del gobierno en funciones. Pero las gentes empiezan a sospechar que todo el pescado está vendido y que es la Unión Romana la que hace y deshace y que todo lo que le interesa a Mesala es subir los impuestos sobre el aceite de oliva y la miel y las pieles de cabra, subir los impuestos sobre las obras de Esquilo y darle la contrata de la reparación de las calzadas, acueductos y teatros a sus amigos de los baños y del Sanedrín, empezando por el Sumo Sacerdote.

  Al final hay elecciones. Mesala se da una buena torta (literalmente) en la arena política. Ben Hur regresa a Judea, pero no puede gobernar porque está inhabilitado por doping y acaba abriendo un centro de medicina alternativa. Finalmente es un viejo rey, que dice ser mago, el que se hace con las riendas de la administración. 

  Y aquí finaliza la película pero no la historia. La historia nunca terminará porque nunca faltan los villanos, los héroes, el populacho sediento de circo o de teatro, los barcos necesitados de galeotes, los pérfidos filisteos, ni los profetas que anuncian el fin del mundo o la resurrección de los muertos.





El humor está aquí, en alguna parte
Síguenos en Facebook y Twitter

15 agosto 2016

Autoridades

  Televisión Española. Juegos Olímpicos de Rio. Uno de los presentadores anuncia que tienen a un invitado especial en el estudio. ¿Nadal, Phelps, la atleta portuguesa Patricia Mamona? No. El Ministro de Educación y Deportes del Gobierno español. No se qué Méndez de Vigo. Cincuenta y largos mal llevados o sesenta y tantos bien. Viste algo que podría ser Ralph Lauren, línea informal (club de golf). Felicita a nuestros deportistas. "Nadal, me quito el sombrero; Mireia, extraordinaria; Mailen, fantástica; el ambiente en la delegación, inmejorable. Estoy convencido de que habrá más medallas de la delegación española". Habla como Rajoy pero más de corrido, sin tanto titubeo, con esa cordialidad que huele a moqueta y a puro que los mandamases utilizan con los conserjes. Los periodistas sonríen y babean (o hacen que babean y sonríen) y el ministro cuenta que trata de estar apoyando a todos nuestros deportistas, pero no es fácil porque las distancias son grandes bla, bla, pero que se hace un esfuerzo por estar... bla, bla, bla. Aburrido.

  El esfuerzo de las autoridades para estar presente en todos los partidos, carreras, pruebas, todo lo que ahora se engloba con el término "eventos" es encomiable. Después de Nadal, en coraje y sacrificio deportivo para mí está el ministro. Pero humilde, nos aclara. No está solo. Para hacer el esfuerzo titánico de cubrir todos los acontecimientos, piragüismo, remo, doma, baloncesto normal, baloncesto "de chicas", balonmano normal, balonmano de "guerreras", hockey hierba del equipo español macho que por alguna razón se hacen llamar "red sticks" y no "palo roig", que estaría más acorde con el origen de la mayoría, cuenta con el apoyo del Secretario de Estado para el Deporte y del Director General que a su vez contarán con la colaboración de alguien que a su vez contará con la colaboración de otro alguien.

  Nadal está exhausto. Su primer servicio no entra. Su derecha no acaba de funcionar. Mira a la grada y allí está el Director General, que no es lo mismo que la Infanta Cristina pero funciona. Recupera el aliento y gana su juego. Carolina Martín pasa por dificultades, en la grada el ministro. Maialen Chourraut por el rabillo del ojo mira a una puerta y por el otro al Director General de Deportes y las aguas no parecen tan bravas, la meta más cercana. Gracias, gracias, gracias. Aunque hay que estar atentos. Su presencia es errática, como las conexiones de Televisión Española. Llegan tarde y se van antes. Se demoran en el antepalco. Pero al final están. ¿Quién no se acuerda de las lágrimas de la Infanta Elena en la inauguración de los Juegos Olímpicos de Barcelona? Siente los colores y no está metida en negocios. Injusto que no sea la reina. 

  Como pese a lo que digan algunos, tengo empatía, he sufrido mucho por su madre cuando asistía a la final de la Copa del Rey de Fútbol. No por los pitos del independentismo/forofismo futbolero que tenemos en España (el FC Barcelona es más que un país). Eso a la Reina emérita le daba igual. De todas formas no habla bien español (que es el idioma con el que se abuchea en Catalunya). Era por la prórroga. ¿Tenemos que estar todavía más de media hora aquí? El próximo año no vengo. Y creo que no fue.

  Tenía un amigo que cuando íbamos al Estadio Rico Pérez de Alicante insistía al finalizar el partido en salir del estadio por la zona del palco. Con vergüenza reconozco que le acompañé en dos ocasiones. Saltábamos un pequeño murete y entrábamos en el antepaso, donde los canapés y los refrescos hacía tiempo que estaban agotados. Los presentes, casi todos hombres, se daban palmadas en la espalda para felicitarse, en caso de victoria, o para consolarse, en caso de derrota, bajo la mirada dulce, dócil y fresca de las azafatas. Supongo que mi amigo quería dejarse ver entre las autoridades locales. Autoridades y ricos de provincias en un partido de segunda división. Una tercera vez fui invitado al palco. Sustituía a un sustituto. Los canapés eran malos y el partido terminó en derrota con lo que las palmaditas en la espalda fueron de consuelo. ¿Lo hacía por ser visto entre directivos y autoridades? ¿Para ser uno de los grandes de la ciudad?

¿Cuándo uno es importante? ¿Cuando tu obligación consiste en hacer lo que otros harían por placer y pagando? ¡Vamos Rafa!

El humor está aquí, en alguna parte
Síguenos en Facebook y Twitter

09 agosto 2016

Olímpicos

ORO
  Aniceto Boing, Obdulio Propopop. Hablo de memoria, pero son dos de los deportistas olímpicos que más recuerdo. Supongo que no consiguieron medalla o quizá sí. Boing debía hacer salto de altura o de longitud o ambas. Pero quizá el oro lo ganó Mortadelo con algún preparado entre homeopático y diabólico que le proporcionó el profesor Bacterio. El genial Ibañez los creó, preparó y equipó para participar en los juegos de Moscú (seguramente). Sé que periódicamente el maestro ha venido publicando historietas en cada uno de los juegos. Me haré con el de Rio. Quizá me lleve la sorpresa y Boin, todavía en activo, deje a Phelps a la altura de la rata que fuma el cigarrillo en el borde de la acera, justo frente a la portería de 13 Rue el Percebe.


PLATA
 Barcelona 92. Un sitio. No sé cual. Trabajaba en un catering. Dábamos de comer a voluntarios, árbitros y jueces de diversas disciplinas olímpicas. La comida era una bazofia, pero eso es otra historia. Era una sala muy larga. Al fondo había una televisión. De repente entra Epi corriendo portando la llama olímpica. Al mismo tiempo un fulano ajeno a todo se pone en la línea del catering y reclama su comida. ¿Volví a darle de comer o me quedé viendo cómo Antonio Rebollo, el arquero, prendía el pebetero? Algunos días la memoria dice que pasé (olímpicamente) del tipo. En otras volví dócilmente a mi puesto de trabajo y me lo perdí. ¿Quién era aquel tipo al que ese momento histórico le traía al pairo? Que Alá le confunda.


BRONCE
 Vanuatu (descubierta para los europeos por el español Pedro Fernández de Quirós), San Cristóbal y Nieves, Trinidad y Tobago (mi preferido), Antigua y Barbuda (para los comentaristas deportivos de la Cadena Cope, el país de tu suegra). Los Juegos Olímpicos celebran la diversidad, eso no puede negarse. Es refrescante para todos oír nombrar esos países cada cuatro años. Fantasear con visitar Antigua y quizá Barbuda, Fiji, Montserrat, Bermudas, Bahamas, Islas Vírgenes, Tonga (en busca de su abanderado, trending topic mundial), Andorra...


DIPLOMA OLÍMPICO
 De acuerdo con algunas teorías, la capacidad que tienen los varones de la especie humana de no recordar asuntos importantes pero hacer emerger de la memoria al instante un acontecimiento deportivo —verbigracia un gol en la final de la Copa del Rey, el ganador de la final olímpica de 1500 en Atenas o el nombre de las jugadoras del equipo olímpico femenino de España en los juegos de Londres va con los cojones. Quizá también la capacidad de ver siete horas seguidas de televisión. Empalmar el rugby a siete con el voley playa y de ahí a los saltos de trampolín y de ahí a la halterofilia y de ahí al remo, hasta que te sangren los ojos.


OTRO ORO
 ¡Es deporte, no fútbol! Saludable saberlo. El deporte no es el penúltimo gesto chulesco de Ronaldo o si a Messi le ha salido un grano o un juicio. Hay decenas de deportes, tan interesantes o más que el fútbol, con sus odiosos empates a cero y los detestables comportamientos macarras y plañideros de sus practicantes. Deportes que son un billón de veces más emocionantes que la enésima conferencia/máster en filosofía del Cholo Simeone o de Pep Guardiola. Si yo fuera directivo de una cadena de radio haría un programa de deportes que sería de deportes y no solo de fútbol. Sería un éxito.


MAMONEO DESCALIFICANTE
 Ya sé que es un negocio. Ya sé que toda esta historia del movimiento olímpico en gran parte sirve para que una casta internacional viaje de un sitio a otro y se dé la gran vida. Ya se de la impostura. Ver a alguno de los dirigentes del mundo aplaudir al equipo de Refugiados en la inauguración de los juegos de Rio da ganas de vomitar. Pero, por recurrir a una comparación manida, algunas flores crecen en el estiércol.


CONVIVENCIA
 Soy ya un viejo verde. Pero la idea la tenía cuando era verde a secas. ¿Es la Villa Olímpica Sodoma y Gomorra? No pierdo la fe en el ser humano y confío que sí. Roger Federer conoció a su señora (naughty Roger in need of correction) en los Juegos Olímpicos de Sidney. Los medios siempre destacan el colosal reparto de preservativos entre los deportistas. La gente más en forma, más atlética, con más energía del planeta se junta durante quince días. El lanzador de jabalina finlandés con la jugadora de bádminton malaya, la haltera filipina con el remero ruso, el gimnasta japonés con la jugadora de voley playa brasileña y el abanderado de Tonga con quien quiera.


CEREMONIA DE CLAUSURA
 El himno olímpico es brioso, emocionante pero no tanto como el británico ni mucho menos con el ruso, que es tan hermoso que tuvo que ser rescatado del cajón de la Unión Soviética. Caetano Veloso, Gilberto Gil... En Rio lo harán bien. ¿Será por música?



El humor está aquí, en alguna parte
Síguenos en Facebook y Twitter