10 septiembre 2009

La filosofía del míster


El deporte es el mundo de los tópicos, y más que ninguno el fútbol (perdón soccer) o más castizamente balompié. Ya se sabe: no hay rival pequeño, hay que ir partido a partido, hay que seguir trabajando… Pero al comienzo de liga dos son las frases que reinan:
1.- “Estamos poco a poco asimilando el sistema y lo que el mister quiere de nosotros”
2.- “El mister nos está inculcando su filosofía de juego”.
Dicho lo cual, ¿cuál es dicha filosofía? Nunca nos lo dicen, todo lo más sabemos que poco a poco asimilan la filosofía del “mister”, más misteriosa y alambicada cuanto más novato es el “mister” en cuestión. Es hora por tanto de poner negro sobre blanco e intentar discernir de qué puñetas están hablando. He aquí la filosofía del mister:

Fútbol Club Barcelona. Epicúreos.
Dice Emilio Lledó que la teoría epicúrea se basa en la percepción sensorial, la sensación es el fundamento de todo proceso de conocimiento para conocer la realidad. Es, por tanto, una teoría sensualista. Los futbolistas blaugranas están obligados por su mister a abrazar esta teoría filosófica. El contacto con el balón debe ser constante. Engañaron durante el año pasado a la opinión pública diciendo que ponían cierta rancia y ñoña canción de Cold Play para animarse antes de saltar al campo. Falso. Hacían lecturas colectivas de la “Carta a Meceneo” y las máximas capitales del libro X de Diógenes Laercio. El fanatismo de los culés les lleva a tatuarse las máximas epicúreas, eso sí, en caracteres chinas para ser tomados por macarras y confundir al adversario.
Nota: La tensión filosófica entre el utilitarista Samuel Eto´o (utilitarista en la línea de Jeremy Bentham) y la epicureo Guardiola llevó al primero a la expulsión violenta del grupo al exilio en Milán.
http://www.cinicos.com/ep03.htm

Real Madrid. Psicoanálisis.
Esta escuela de pensamiento fundada por Sigmund Freud arraigó por motivos largos de explicar en el Sudamérica y especialmente en Argentina. El nuevo mister blanco es chileno pero adoptó la escuela en su paso por este país. De la misma han nacido numerosas subescuelas, algunas con tanta gracia como los lacanianos, pero al mister blanco no le interesan los discípulos del vienés y se centra en su pensamiento como si Jung hubiera sido pastelero. El superyo representado por el presidente de la entidad, el yo por su eterno capitán y el ello por las nuevos fichajes empezando por CR9. En este contexto los holandeses del equipo, fieles lectores del Tratado Teológico Político de Spinoza, han tenido que emigrar a otros equipos.
http://es.wikipedia.org/wiki/Psicoanálisis#Ello.2C_Yo_y_Supery.C3.B3

Atlético de Madrid. Estoicos.
Es un club singular, pues, al contrario de los demás, no es el mister en el que trae una nueva filosofía, sino el que tiene que adoptarse a una filosofía preexistente. De acuerdo con la filosofía estoica el deber (tó kathékon) radica en dominar las pasiones, perturbadoras de la racionalidad,(como por ejemplo ganar partidos) con lo que se alcanzará la apatía (apátheia); el único mal es el vicio, la conducta pasional e irracional (que te guste demasiado ganar partidos); el único bien, la virtud; todas las demás cosas -bienes materiales, salud o enfermedad, dolor o placer- son indiferentes; de ahí se deriva la fortaleza estoica, enunciada en el famoso «soporta y abstente. De todo ello se infiere bien por qué la atlética, es la única afición del mundo que prefiere perder partidos y campeonatos a ganarlos, hasta el extremo de cantar sus derrotas en el himno.
http://www.mercaba.org/Rialp/E/estoicos.htm

Valencia Club de Fútbol. Escuela de Francfort.
O al menos eso creen, porque consideran que las posturas de Adorno y de Horkheimer son totalmente reconciliables. Los platónicos Albelda y Cañizares fueron apartados en su día del equipo por su incompatibilidad filosófica. Villa trata de entenderla desde hace años, sin mucho éxito. Este desconcierto hace que el equipo sea por momentos brillantes, otros caótico. De acuerdo con los valencianistas la teoría que no deviene en ideología, tiene que ser histórica, dialéctica, racional y negativa. Frente a los positivismos de lo que "es" empíricamente, la negatividad de la comparación con un "deber ser" que actúa como el gran motor de la Historia desde sus orígenes. Desde las utopías a los deseos de una humanidad mejor y mejorada, la negatividad ha explorado caminos nuevos en los que la "explotación del hombre por el mismo hombre" se disipe como un recuerdo prehumano en la Historia. Tanto para Adorno como para Horkheimer y Marcuse, el "final de la utopía" ha llegado. El equipo posee ya tantos recursos científicos, materiales como intelectuales como para transformar la sociedad, y por tanto el resultado de cada partido.
Ellos lo resumen diciendo; “el fútbol es así".

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