07 julio 2010

Estamos con "La Roja". Nos pondremos en "franquicia"

Estamos "que nos salimos". De dónde nos salimos y hacia donde no lo sé. Es una frase deportiva que no tiene sentido pero que ya todo el mundo entiende más que las frases que tienen sentido. Lo comprende todo el mundo, de la misma forma que se entiende el incorrecto y absurdo concepto de "estar en franquicia" (ayer mismo pronunciado por el medicore sustituto de Paco González en el Carrusel Deportivo).

Estamos que nos salimos. Hemos ganado ( y por tanto he ganado) solo este año Roland Garros, un puñado de carreras del campeonato del mundo de motociclismo en las categorias Moto GP, Moto 2, ,125 cc, y Motosierra. Hemos ganado Winblendon, hemos ganado el Giro, la Europa League, he subido de Segunda división a primera y vamos a ganar el Tour, razón por la cual los franceses nos odian y los franceses me odian. Los franceses nos odian y me odian, y no por eso mi cuenta corriente engorda ni me dan un trato preferente en los restaurantes. Hemos ganado todo esto y eso que no utilizamos las papeleras y preferimos tirarlo todo al suelo, destrozar los parques y mear en los adoquines, e incluso la mayor parte de la gente votaría aún a Camps.

Pero nada de esto será comparable si nos clasificamos (me clasifico por tanto también) para jugar la final del mundial. En mi caso, no siendo seguidor de ningún equipo, es decir siendo seguidor del Hércules, debo reconocer ahora que el único equipo que seguia con pasión era la selección española. En parte por llevar la contraria, (hasta hace dos días la selección era  como una suerte de amiguete gorrón que se plantaba en vacaciones y acababa por romper algún mueble). Como todos, pensaba que jamás vería ganar nada a ese equipo. No tanto por la cara avinagrada de Raul y las manoplas blandas de Zubizarreta, ese que durante años usurpó la portería benefiandose de la ley no escrita que obligaba alinear a un vasco como portero. Yo lo achacaba  al "cacofonico" vestuario del equipo que obliga a llevar una camiseta roja sangre con un pantalon azul con adornos amarillo bayeta.  Pero, por fin hay que reconocer que se han juntado jugadores tan buenos que son capaces de ganar incluso vestidos de adefesio.

Mientras, no importa que el Mundial haya sido un pestiño. No importa que sea pábulo de todo tipo de gañanerías más o menos casposas, en su vertiente machista o  como pulpo adivino. No importa que de pie a peregrinos comentarios supuestamente sesudos (Time afirmaba que Zapatero utilizaría la victoria del equipo como lo hacía Franco). No importa que una masa de iletrados futbolísticos se vean en la obligación de ver los partidos por puro fervor patriótico (¿y por qué no apoyan a la selección española de curling?) No importan los gritos de Camacho ni las reflexiones bipolares de JJ Santos. Este es el día. El día de la roja.

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