09 septiembre 2010

Los Premios

En "Los Premios", de Julio Cortázar, publicada en 1960, los protagonistas ganan en la lotería un viaje en barco que no será tan idílico como habían pensado. Como dirían los entendidos, la novela reflexiona sobre el azar y el lado siniestro de los premios y otras dádivas. Apunto esta reflexión cultureta, porque su tesis es que los premios, otorgados por el azar o por un jurado, a menudo son falaces, gafes o trampas del destino debidamente edulcoradas.

Sí, ya se lo imagina. Siendo un (¿vulgar?) oportunista como soy, quiero acabar hablando del Premio Príncipe de Asturias y en concreto del Premio Príncipe de Asturias del deporte y para precisar más, el de este año que, como todo el mundo sabe, ha recaído en  la Selección española de fútbol, alias “ La Roja”. En cuanto supe la noticia, mis glándulas supersticioríparas comenzaron a segregar y mis piernas a temblar de pánico. El potencial destructivo de las carreras deportivas de ese premio sólo es comparable al del anuncio de las natillas Danone. Repasemos la lista: Año 2000 Lance Armstrong. Ahora se piensa que hubiera merecido el precio en la categoría de Farmacia. Año 2002; selección brasileña de fútbol. No ha ganado el mundial desde entonces. Año 2005; Fernando Alonso. Desde que lo ganó ha sufrido el moobing en McClaren  y ahora va penando en Ferrari, pidiendo al equipo que haga parar a su compañero de escudería para poder adelantarlo. Año 2007; Michael Schumacher. Se retiró y en el 2010 volvió y hasta la fecha sin pisar el podium, pero sí a otros compañeros. Año 2009; la pertiguista Yelena Isinbayeba. Como casi todos, desde que recibió el galardón su carrera ha ido en declive, pero además, tuvo que arrostrar las críticas a su escotado vestido de noche con el que se presentó a recoger el premio. Los críticos señalaron con mala uva que la ceremonia era a la hora de la merienda, y en lugar de halagarla, como sin duda se merecía, compararon su aspecto con el de una meretriz emperatriz, que es lo que siempre se hace cuando se quiere desprestigiar a una mujer.

Cierto es que los premios Príncipe de Asturias pertenecen a esa categoría en la que el que entrega el premio es el prestigiado y no el premiado, que ya es una celebridad. La categoría de deportes del Príncipe de Asutrias, es especialmente errática, pues no se sabe “bien bien”, que dirían un catalán, si  se traat de premiar a toda una trayectoria o a deportistas todavía en activo. Pero todos los galardones, incluso el Nobel, (el Federer de los premios) son susceptibles de ser pócimas envenenadas. He leído en una reciente entrevista que el premio nobel de literatura Wole Soyinka afirmar que, pasado el tiempo, hubiera deseado no recibirlo. El escritor Juan Goytisolo rechazó el Premio Internacional de Literatura, aunque sospecho que en su caso se unían cuestiones de logística familiar -¿a quien invito a la ceremonia a mi novio  o mi novia?- Otros premiados sostienen que la mejor manera de conjurarlos es recogerlos como quien va al practicante (o DUE); hacerlo con discreción y luego olvidarse, como sugiere David Trueba en su columna de El País.

Por tanto, propongo que se haga previamente una bolsa de personas que quieran o no les importe ser premiadas. Ruego encarecidamente que le den el Príncipe de Asturias de los Deportes a Ángel Nieto, que es el deportista que además de merecerlo más ilusión le hará. En su caso además la concesión sería inocua.

Posdata1: El mismo día que La Roja recibió el P.A.D. fue goleada por Argentina. 4-1.

Posdata 2: Al día siguiente, otra galardonada, la selección española de baloncesto eliminada en cuartos del mundial por Serbia.

Posdata 3: Si alguien quiere premiar mi blog, estoy  disponible. Razón aquí

1 comentario:

  1. Tenía muchas posibilidades de ser galardonada con el Príncipe de Asturias de los Deportes pero tras leer el artículo y ver la aciaga fortuna que han tenido muchos de los premiados creo que voy a rechazarlo y más teniendo en cuenta que el vestido, precioso vestido que ya tenía elegido para la ocasión era más escotado aún que el de Yelena Isinbayeba.

    Reconozco que es una ceremonia que me gusta y suelo ver. Me alegré mucho de que le dieran este año el premio a la Selección Española de Fútbol pero faltaron bastantes jugadores y eso le restó emoción.

    Ángel Nieto me parece que se lo merece y no es que me guste el motociclismo pero lo merece y Federer es de mis favoritos. Ya veremos quién es el valiente que se atreve a aceptarlo.

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