02 mayo 2011

O sea, que estaba aquí


 
  Sobre las seis de la madrugada, hora peninsular española, recibí una llamada de un amigo que me sobresaltó (sobremanera). 
 
—Estaba soñando con que se me concedía una pensión no contributiva— protesté.
—Le han encontrado por fin, y lo han matado en su mansión—.
—¿A quién? ¿A Mourinho?—.
—Estados Unidos, la CIA, Bourne y Stallone. Han montado una operación y le han tiroteado—.
—¿Por qué querría Estados Unidos matar a Mourinho, si se gobierna desde la Casa Blanca?—.
—No. A Osama Bin Laden—.
—¿Me despiertas para decirme eso? No sabes que sueño me has interrumpido. Me faltan diez pesadillas hasta volver a tener uno tan bueno—.
 
  Y le colgué. Al despertar a la razonable hora de las diez de la mañana, comprobé que me había mandado un SMS con la fría frase: “Eres un borde. El día que encuentren al Chupacabras que te lo cuente Rita. Tómate algo a mi salud. Hasta Nunca”. “Cara sonriente”.
 
  Para ser sinceros. Fui injusto. La noticia tenía la enjundia suficiente como para justificar la llamada, aunque no era mejor que mi sueño. Me lancé hacia el ordenador ávido de leer todos los detalles sobre la noticia. Parafraseando a Aznar, no estaba en lejanos desiertos ni en remotas montañas. Tampoco estaba en una urbanización de Albatera (Alicante. Spain) como dijo Dick de Cock, un afamado vidente disléxico belga residente en Chinchilla (Albacete. Spain), sino en Abottabad (Paquistán). Vivía en una mansión valorada un millón de dólares. (Me encanta esta costumbre anglosajona de ponerle precio a todo, sean a cabezas, catedrales y escondrijos). La mansión estaba dotada con muros extraordinariamente altos y coronados de espino. En su interior también contaba con elementos fortificados. La superficie de la vivienda era ocho veces superior a la habitual en la zona. El barrio habitualmente es utilizado como zona residencial para clases medias y altas de la capital. No disponia de conexión a Internet, ni Play Station, por lo que se puede afirmar, que de no haber muerto violentamente lo hubiera liquidado el aburrimiento. Además, la casa, está situada a menos de setecientos metros de la escuela del ejército paquistaní, con su consiguiente ruido de aviones y marchas militares.
 
  Los vecinos (menos los militares) andaban algo mosqueados porque la basura no era sacada a la calle como cualquier hijo (de vecino) haría, sino que los hacendosos dueños de la casa, oficialmente dos hermanos, la incineraban. La enormidad de la casa y sus medidas de seguridad hicieron levantar sospechas a los vecinos más paranoicos.
 
  El plan del grupo de élite que protagonizó la operación era cogerlo vivo o no. Habida cuenta de que el interesado mostró su discrepancia en este punto, se decidió que se le cogería en modo no vivo y se le arrojaría al mar cumpliendo un precepto islámico que luego ha resultado ser una costumbre polinesia (ya prohibida por las autoridades de medio ambiente). Teniendo en cuenta la poca práctica que tiene la CIA en la captura de personas en estado vivo, era previsible que obraran como lo hicieron. El método, sin duda brutal, siempre podrá ser justificado como un ahorro de los maltrechos bolsillos de los contribuyentes.
  Ps: Maria Dolores de Cospedal pide la inmediata presencia de Zapatero para que diga si es verdad que sabía que Bin Laden podía estar en Albatera y se negó a investigarlo. Mayor Oreja asegura que a Rubalcaba le ha apenado más la muerte de Bin Laden que la de Michael Jackson y que pactó ambos fallecimientos con Eta-batasuna. Leire Pajín, por su parte, felicita a Zapatero.

1 comentario:

  1. Se te olvidó contar el detalle de los videos porno que tenía en su ordenador, por eso aguantaba en la casa y no se aburría tanto.

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