23 diciembre 2012

Fin del mundo zombi

  Los mayas tenían razón. Tanto reírse de ellos y resulta que el fin del mundo llegó puntual como un inglés de fábula, a las 00:00 del día previsto. El fin del mundo ha llegado, y ahora vivimos una existencia zombi. No ha sido un apocalipsis, como la que describía "The Walking Dead". Más bien la conversión del mundo en zombi ha llegado por saturación, después de una persistente maceración en ingredientes corrosivos como la manipulación política, la injusticia global y destrozo general del medio ambiente.

   La pregunta es si los zombis se dan cuenta que lo son. En principio parece sencillo reconocerlos. Su descripción es, más  o menos, la que hace cualquier atestado de la Guardia Civil de un conductor ebrio: hablar pastoso y vacilante, deambulación inestable, ojos brillantes, comportamiento agresivo. Los zombis también se parecen a los políticos y los empresarios españoles: corrompidos, gregarios y con una determinación criminal. En cierto modo, para ser justos, también se asemejan a nuestra administración de justicia; su lentitud exasperante sólo puede compararse en su perseverancia en tropezar con todo tipo de objetos, muebles, escalones y Fabras. 

  Pero si el fin del mundo ya ha llegado como afirmo ¿cómo entonces yo estoy escribiendo ésto y usted lo está leyendo? Como en Mad Max, Waterworld o Pretty Woman, la aniquilación no ha sido total y han quedado supervivientes en su versión de antiguos humanos o en su versión zombi. Y la pregunta pertinente es la de saber si los zombis saben que lo son (o lo somos). ¿Existe una asociación de zombis de la misma manera que existe una Asociación Nacional del Rifle en Estados Unidos o la Asociación de Padres y Madres Católicos de España? ¿Son conscientes los zombis de su naturaleza nosferatu, entendida en la definición de Van Helsing, es decir, como los "no muertos"?

  He buscado la respuesta en los expertos. George A. Romero, el director de cine que ha convertido a los zombis en el tema  obsesivo de sus películas, asegura que los zombis no son sexys, a diferencia de los relamidos vampiros, y por supuesto cualquier posibilidad de tener una cita íntima con ellos queda desaconsejada. Romero afirma que que los zombis no hacen cálculos y ni siquiera saben sumar, razón por la cual su situación financiera es siempre tan precaria y el cálculo de su hipoteca tan poco atinado. Reconozcamosles, sin embargo, ciertas virtudes como su sui generis sed de justicia y su determinación obsesiva en hacer la vida imposible a los humanos.

  Llegado este punto,  ya me he dado cuenta. Creo que también soy zombi y no "asperger", tal y como pensaba. Eso explicaría porque me voy tropezando con todos los objetos muebles e inmuebles, gozando, a la par, de una inteligencia media tirando a la mediocridad. Me voy a buscar a un humano vivo para invitarle a comer.




Sugerencias peregrinas de zombis y otras criaturas de caminar extraño y malas intenciones.

  • La tierra de los muertos. George A. Romero (2005).
  • La noche de los muertos vivientes (Night of living dead. 1968) George A. Romero.
  • La invasión de los ladrones de cuerpos  (Invasion of the body snatchers. 1956) Don Siegel.
  • Rec 3. Génesis. Paco Plaza (2012).
  • Pretty Woman. Gary Marshall (1990).




13 comentarios:

  1. Hola Manolo, muy interesante todo lo que escribes, aunque comente poco, que sepas que soy asiduo lector tuyo. Te deseo unas Felices Fiestas!!!!, Un abrazo:)

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  2. LLegados a este punto, yo también lo soy.

    ¡Sigue dando caña, que te seguimos¡

    Un abrazote

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  3. Madre mía, entonces ¿hace cuanto se ha acabado el mundo?

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    Respuestas
    1. no sé ha acabado el mundo pardillo

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  4. no se a acabado el mundo jajajajajajaja

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  5. mirad lo que dice está loco Los mayas tenían razón. Tanto reírse de ellos y resulta que el fin del mundo llegó puntual como un inglés de fábula, a las 00:00 del día previsto. El fin del mundo ha llegado, y ahora vivimos una existencia zombi. No ha sido un apocalipsis, como la que describía "The Walking Dead". Más bien la conversión del mundo en zombi ha llegado por saturación, después de una persistente maceración en ingredientes corrosivos como la manipulación política, la injusticia global y destrozo general del medio ambiente.


    La pregunta es si los zombis se dan cuenta que lo son. En principio parece sencillo reconocerlos. Su descripción es, más o menos, la que hace cualquier atestado de la Guardia Civil de un conductor ebrio: hablar pastoso y vacilante, deambulación inestable, ojos brillantes, comportamiento agresivo. Los zombis también se parecen a los políticos y los empresarios españoles: corrompidos, gregarios y con una determinación criminal. En cierto modo, para ser justos, también se asemejan a nuestra administración de justicia; su lentitud exasperante sólo puede compararse en su perseverancia en tropezar con todo tipo de objetos, muebles y escalones.


    Pero si el fin del mundo ya ha llegado como afirmo ¿cómo entonces yo estoy escribiendo ésto y usted lo está leyendo? Como en Mad Max, Waterworld o Pretty Woman, la aniquilación no ha sido total y han quedado supervivientes en su versión de antiguos humanos o en su versión zombi. Y la pregunta pertinente es la de saber si los zombis saben que lo son (o lo somos). ¿Existe una asociación de zombis de la misma manera que existe una Asociación Nacional del Rifle en Estados Unidos o la Asociación de Padres y Madres Católicos de España? ¿Son conscientes los zombis de su naturaleza nosferatu, entendida en la definición de Van Helsing, es decir, como los "no muertos"?


    He buscado la respuesta en los expertos. George A. Romero, el director de cine que ha convertido a los zombis en el tema de sus películas, asegura que no son sexys, a diferencia de los relamidos vampiros, no puedes tener una cita íntima con ellos. Asegura también que los zombis no hacen cálculos y no saben sumar, razón por la cual su situación financiera es siempre tan precaria y el cálculo de su hipoteca tan poco atinado. Reconozcamos al menos ciertas virtudes como su sui generis sed de justicia y su determinación obsesiva en hacer la vida imposible a los humanos.

    Llegado este punto, me he dado cuenta. Creo que también soy zombi. Me voy a buscar a un humano vivo para invitarle a comer.

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  6. Aquí estoy para ir visitando tu blog NO para que me inques el diente ;)
    Un abrazo

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  9. ...original entrada con tu toque personal. Enhorabuena...y a seguir como "zombi"?
    Un cordial saludo.
    Ramón

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