11 marzo 2014

11-M ¿Qué fue de la teoría de la conspiración? ¿Qué fue de los conspiradores?

  Se cumplen diez años del horrible atentado terrorista de Madrid.
El 11-M.
 
 Es una de esas fechas en la que puedes preguntar a cualquier español —y te lo sabrá decir— qué estaba haciendo a esas horas, dónde le "pilló". Imposible olvidar las voces, las imágenes, el desconcierto inicial de las noticias. Lo que no se podía de ningún modo imaginar es que alguien ya planeó que el desconcierto iría mucho más allá.

  Las primeras investigaciones policiales, luego confirmadas, ya apuntaron a que el atentado había sido obra de islamistas radicales, pero el gobierno de José María Aznar, en contra de todas las evidencias, mantuvo que se trataba de un atentado de ETA. Se llegó a insinuar que el ex presidente del gobierno, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, tenía algún pacto secreto con la banda para realizar el atentado en Madrid y cargar luego la responsabilidad a los islamistas, para que la opinión pública creyera que había sido un ataque islamista en represalia por la intervención española en la guerra de Irak. ¿Delirante? Sí, pero mucha gente se lo creyó o se lo quiso creer.

  Repito, para los lectores extranjeros del blog que piensen que algún tipo de fiebre me ha afectado:
 
 Sí. El Partido Popular, actualmente en el gobierno, lanzó una campaña para hacer creer que los socialistas en colaboración con ETA, habían asesinado a casi doscientas personas y luego achacar sus muertes con el único objetivo de ganar las elecciones generales de aquel año. Una conspiración en la que estaban implicados terroristas vascos, policías (a los que se les acusó de borrar las pruebas y de hacer una investigación ficticia), jueces (que luego condenaron a los responsables de los hechos), periodistas, y en la última etapa, asociaciones de víctimas del atentado. Todas ellas en perfecto contubernio, con un único y maléfico propósito: que José María Aznar, el amigo de Gadafi y de los chicos de la Gürtel, el consejero de Murdoch, el mentor de Mariano Rajoy, perdiera las elecciones. ¿Delirante? ¿Febril? ¿Absurdo? Pues mucha gente se lo creyó, hasta el punto de que algunos policías responsables de la investigación fueron injuriados e insultados por la calle, como relata el ex comisario de Vallecas Rodolfo Ruiz

  Sé que es más fácil creer que el hombre no llegó a la luna (las imágenes de Armstrong las rodó Kubrick). Es más verosímil pensar que fue el propio Bush quien decidió derribar las Torres Gemelas. Es más probable que fuera Garci quien planificara el golpe del 23 de febrero. Pero millones de españoles se tragaron la historia. ¿Se la tragaron o es que su odio a lo que no representara las posiciones de la derecha hizo que quisieran creérselo? Difícil de decir. Yo mismo escuchaba en aquella época en la cadena COPE a uno de los apologistas de la teoría de la conspiración, Federico Jiménez Losantos. Me parecía que era el mejor "programa de humor", tocara el tema que tocara, que había en antena, y pido perdón por mi perversión. Reconozco que el asunto no tenía ni pizca de gracia.

  Mientras él bramaba con gran cultura, eso sí, u otros como Pedro J. Ramírez; la vida de muchos quedaba destrozada y las víctimas y sus familiares acumulaban aún más dolor a un sufrimiento ya de por sí insondable. Pero, ¿de verdad alguien se lo podía creer? Titadine con cordón detonante. Sólo faltaba Garci diciendo que lo había ensayado en la Facultad de Medicina de la Complutense.

  Supongo que en esta época de engaños, engañados y gañanes, hay de todo. Gente que de buena fe es intoxicada. Sectarios prestos a pensar que el rival tiene cuernos y rabo. Aficionados a las conspiraciones. Ingenuos, listillos, locos o tontos. ¿Quién no ha pertenecido alguna vez a alguna, si no a todas estas categorías? Yo en todas, en algunas como turista y en otras fijé mi residencia, domicilio fiscal y refugio contra el mundanal ruido. Una pista, tenía nombre de jamón.

  Pero (y me voy a tomar una licencia de analista político o contertulio), como dijo sabiamente Abraham Lincoln, se puede engañar a algunos todo el tiempo y a todos algún tiempo, pero no a todos todo el tiempo. (También dijo que quien carece de vicios carece de virtudes).


  Han pasado diez años y los implicados en la farsa prefieren pasar página.
 
  Escucho ahora a un representante del Partido Popular en la radio irritado por que se le pregunte sobre el particular. Solo le falta protestar porque se le pidan cuentas por hacer obligar a rectificar a Galileo Galilei. Por supuesto algún recalcitrante queda, como Maria Dolores de Cospedal, que sigue, supuestamente, dejando alguna sombra de duda, al afirmar que es bueno "que se conozca todo", pero creo que este comportamiento tiene que ver más con algún fenómeno de índole psiquiátrico relacionado con el sadismo, que con una postura política definida.
 
  El diario El Mundo, que se ha desecho del anterior director y uno de los principales impulsores de la teoría de la conspiración, publica hoy bajo el título "Diez años después, un balance desapasionado del 11-M",  un artículo donde su actual director escribe lo siguiente:
 
  "Los que dudamos de esa versión (Al Qaeda se venga de España por su intervención en Irak con un gran atentado), también cometimos errores. Dimos crédito a algunas informaciones faltas de rigor, que sólo tenían como fin confundirnos y llevarnos a un callejón sin salida". Dicho de otra forma. Pelillos a la mar. Un error lo tiene cualquiera. Si yo hubiera sido lector de El Mundo y hubiera creído en su versión durante los últimos diez años, les diría, haciendo un balance desapasionado, que podían meterse desapasionadamente su diario por cierta pasional parte. Pero como no lo soy solo diré: ¡miau!
 
 
  Creo que llegados a este punto conviene hacer un epílogo. ¿Qué fue de los conspiradores? ¿Recuerdan aquella maravillosa película de Billy Wilder llamada Primera Plana (The front page), 1974? También ésta debería ser de obligada proyección en colegios e institutos. El filme es una comedia ácida sobre la prensa y el poder político, ambos dispuestos a saltarse cualquier escrúpulo moral con tal de conseguir sus propósitos, incluso si es a costa de la vida de una persona ¿les suena?
 
  Les reproduciré el epílogo de la película (que no implica chafársela en ningún sentido) enriqueciéndolo (o degradándola) con alguna aportación propia.

  •   El "honrado" Big Ear. Fue diputado en el parlamento europeo por el Partido Popular hasta el 2014, fecha en la que no ha declinado ser de nuevo candidato, cosa, que por otra parte no hubiera podido hacer. Prepara un libro sobre ETA y los masones.
  •   El director de Examiner, Peter J.R., siguió siendo director del periódico hasta febrero de 2014, momento en que fue destituido. Se cree que ahora prepara un libro de memorias y que se dedicará a partir de ahora a impartir clases sobre la ética del periodismo.
  •   Frederic DeSaits. Fue despedido pocos años después de la cadena de radio y tuvo que montarse una modesta y sin influencia estación radiofónica que emite por Internet. Lleva perdidos varios juicios contra intromisión al honor y a la intimidad de las personas. Sigue poniendo todas las semanas en su programa la canción "Get on your Knees".
  •   El bloguero apodado gordo, oyente de la Cadena Cope. Escribe todos los días en su exitoso blog El Señor Gordo y prepara un libro titulado "La alegría de la impotencia".





El humor está aquí, en alguna parte
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9 comentarios:

  1. En el panfleto ultraderechista Libertad Digital aún no han pasado página, y al intoxicador profesional Pedro J., uno de los autores intelectuales del bulo de la conspiración, su periódico lo ha puesto de patitas en la calle. En los sectores ultras del aznarismo aún vende ese bulo.

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  2. Está muy bueno el artículo, pero como dice el comentario anterior: hay ratas que aún no se han bajado de ese barco hundido y no se ahogan...

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  3. Que qué fue? pues que está más viva que nunca. Y ahora con el aniversario y todos los medios lobotomizandonos sobre "lo claro que está todo", pues más dudas salen. Si alguien se lee la sentencia y no tiene ninguna duda después, entonces es que no es muy listo

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  4. Algunos pensamos el más difícil todavía, que el hombre llegó a la Luna y que las imágenes no se corresponden con ese acontecimiento, sino con una grabación o emisión paralela.

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  5. En realidad el atentado fue aprovechado por la izquierda para ganar las elecciones, contra todo pronóstico, culpabilizando a la derecha de lo sucedido, de no investigar más profundamente, y de que con ella estábamos expuestos, sin protección, sobre todo porque los "coqueteos" de Aznar con Bush nos habían creado enemigos islámicos. Zapatero fue erigido presidente sobre la marcha, pues no tenían un líder más preparado en ese momento. Todo fue un cúmulo de terribles circunstancias, en las que lo único importante parecía ganar unas elecciones, utilizando la tragedia con fines políticos, en lugar de ayudar a las víctímas y hacer justicia hasta las últimas consecuencias, cosa que no se ha hecho puesto que con el integrismo ocurre como con la mafia, los cabezas de turco son los que van a la cárcel, pero los verdaderos cerebros en la sombra permanecen en el anonimato, impunes. Es la comparación que se suele hacer de David contra Goliat, una persona corriente contra todo un gigante. Nos sobrepasa a todos, y esa rabia que nos produce la impotencia es lo que hace que sigamos con estos debates acalorados que no conducen a ninguna parte. Han pasado 10 años y parece que fue ayer...

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    1. Por supuesto Pilar. Estoy encantado con que leas el blog y des tus opiniones, por muy contrarias que sean a las mías. Como dices, éste es un espacio de libertad y no un lugar donde se dice amén. Por eso te agradezco que expreses tus opiniones en mi blog. Un fuerte abrazo.

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  6. ¿Contra qué pronóstico ganaron las elecciones? ¿Contra el tuyo? ¿Llamas coqueteo con Bush a participar en una guerra ilegal que se fundó en datos falseados? ¿Es responsabilidad del PSOE que el PP orquestara una campaña para manipular la autoría del atentado y engañara a la opinión pública? ¿Qué debería haber hecho el PSOE, pedir el voto para Rajoy? ¿A qué atentado se debió el posterior triunfo en las elecciones generales? ¿Cuando dices que lo importante era ganar las elecciones insinúas que la izquierda tuvo algo que ver con el atentado? ¿Con qué pruebas te atreves a semejante insinuación que es contraria a la sentencia de la Audiencia Nacional y el Tribunal Supremo?

    Si el PP perdió aquellas elecciones fue porque el pueblo soberano español lo decidió igual que decidió concederle la mayoría absoluta en el año 2012.

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  7. Todos fuimos víctimas del terrorismo integrista, ningún partido tuvo que ver algo en ello. Los que iban en los trenes eran gente de todas las ideologías y religiones, pero nadie les preguntó. El terrorismo integrista va más allá de izquierdas o derechas, no tiene nada que ver con esa estrecha visión de la vida que tenemos en nuestro país. El integrismo sólo atiende a sus propios mecanismos, ciego a nuestros idelaes, y sólo dispuesto a matar.

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  8. Me parece que hay un malentendido. Hay gente que opina que se produjo una monumental cadena de errores difícilmente aceptables sin que haya ningún condenado por tales faltas (destrucción de trenes y actual desconocimiento de la marca de explosivo; numerosos (casi todos, que curioso) confidentes en las tramas asturiana y "yihadista"; un único condenado por poner mochilas (13 mochilas en total) que sigue manifestándose inocente; DNT, nitroglicerina que no son "en todo o en parte" componentes de la goma2)
    El caso es que la fase de la instrucción en la que más irregularidades policiales se producen es durante las postrimerías del Aznarato (durante Marzo Abril de 2004).
    Y no, no pienso que fuera ETA, la yihad o el Sursum Corda. Simplemente, tras ver como se han ido moviendo las cosas en 10 años... no me creo que los condenados fueran los culpables o al menos los únicos culpables.

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