26 marzo 2014

¿Cómo le gustaría que fuese su funeral?

  La respuesta es obvia: lo más tarde posible.

  Pero una vez aceptado que todos los hombres son mortales, Ulises es un hombre, luego Ulises es mortal, quizá no está de más que le echemos un vistazo al asunto. Como habitantes del mundo occidental del año 2014 según la era cristiana, hablar de estas cosas es de mal gusto, trae mala suerte o se entiende que es simplemente morboso. Pero soy bloguero, y por tango mi desesperado intento debe ser siempre el de "crear tendencias".

  Ni que decir tiene que hubo épocas y lugares en que el punto de vista era exactamente el opuesto. La "tendencia" por seguir usando el término de moda era preparar minuciosamente los detalles de la ceremonia de tránsito desde la vida que se conoce, a la vida que se conoce pero de la que no suele haber más prueba empírica que unos cuantos trastos por el suelo, cuando unos cuantos tipos reconcentrados se cogen la mano en torno a una mesa camilla. También está Caroline, que tiene que ir hacia la luz; o el amigo de Lázaro, pero eso es otra historia.

  En cierta película, un periodista está obsesionado con la reseña fúnebre que una vez fallecido publicarán sobre él. Por eso decide escribirlo personalmente una y otra vez, porque "no se le puede dejar el trabajo a eso imbéciles de necrológicas". Tan satisfecho queda con el trabajo, que decide fingir su muerte para asistir a su propio funeral, algo que le conmueve especialmente. Lo malo es que cuando vuelve a estar vivo, sus amigos y deudos no le reciben con las manos abiertas, precisamente.

  No siempre todo es tan elegante. El mítico y genial libro del añorado Luis Carandell "Tus amigos no te olvidan", temo que hoy descatalogado, hacía un repaso sobre las costumbres funerarias de los españoles. Esquelas, lápidas, epitafios y necrológicas diversas. La propia introducción del libro advierte que el contenido es inclasificable, pero en más de una ocasión uno acaba desternillándose con sus páginas. El siguiente texto perteneciente a una funeraria: "Primero de noviembre. Todos los Santos. Formule sus encargos con la máxima antelación".

  Veo por la televisión el funeral de Suárez. Ha quedado muy bien. Sobrio pero con elegancia. Era católico así que la parte religiosa no está de más como en otras ocasiones, aunque me sigue chirriando el término "funeral de Estado". Creo que el hijo hizo bien advirtiendo con antelación, como nos recomendaba el anuncio citado, para que todo estuviera convenientemente preparado. Pero no todos vamos a tener un funeral de Estado ni disponible a la policía municipal.

  Algunos creen que el última baza del catolicismo es la de ser poseedora de ritos de nacimiento y merte que no tienen por ahora sustitución. Pero quien haya asistido a un funeral católico recientemente, habrá advertido lo desmañado y frío que son sus funerales hoy en día, tan vacíos que casi merece la pena no hacer ceremonia alguna. Personalmente, tanto en las ceremonias católicas como en el minimalismo ateo, me deprime que el público asistente no vaya de luto. En Alicante (desconozco si en otros lugares) los afligidos familiares y amigos del difunto, acostumbran a comparecer vestidos con bermudas y camisetas de color radioactivo. Los tanatorios son tan gélidos e impersonales que se diría serviría tanto para despedir a un difunto como para vender participaciones preferentes.

  En mi caso, gracias a los hermanos, tengo el asunto medianamente apañado, telas negras, calaveras...  Me parece muy acertado. Dejaré escrito que no es imprescindible corbata pero sí ropa apropiada. También tengo previsión sobre qué es lo que hay que leer, no sea que algún desaprensivo le dé por recitar un poema o la alineación del Hércules. Seguramente será un texto entre graciosillo y no melancólico. La música la tengo clara: será el comienzo de "Tallis Fantasía" de Ralph Vaugham Williams . Con ella hasta el tipo más duro llorará como una magdalena. Aún me queda por decidir si traigo un rabino, pero no tengo prisa por resolverlo, ni por poner el proyecto en marcha. ¿Acaso quieres vivir para siempre? decía la heroína a Conan, El bárbaro.

Ramírez hubiera dicho que no.

¿Y ustedes ya lo saben?




El humor está aquí, en alguna parte
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5 comentarios:

  1. Magnifico post.
    Yo sé que no tendré funeral, así lo he dejado dispuesto, soy donante de cuerpo a la ciencia, y si alguien quiere honrarme que sea brindando por los buenos o malos recuerdos que le dejé. Gordi Love

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  2. Gracias por tu comentario. Brindaré por él, aunque aún sigas usando tus órganos.

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  3. Estaría bien que nos acostumbráramos aquí a las misas de godspel y a los funerales con negritos cantando espirituales, tendría otro color... Tengo familia en Alicante y, es verdad, no les gusta el negro. Vivir en un sitio con playa marca mucho...

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  4. "De mortuis nihil nisi bonum".

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