23 abril 2014

Los mejores libros prohibidos para el día de San Dragón

  Decíamos ayer que leer puede ser un placer. Y un placer cuando es prohibido, es doble placer, siempre que salgamos impunes de nuestro pecado o la multa a pagar sea razonable. Hoy es el día de San Dragón (en algunas provincias de España, de San Jorge). Es tradición en este día regalar a los hombres un libro y a las mujeres el derecho a decidir si hacen comida o friegan los platos. A ellas les encanta el derecho a decidir cosas. Pero como yo hice un curso en igualdad, regalo libros a hombres y a mujeres, cocino una paella y meto los cacharros en el lavaplatos. 

  Pero, ¿qué leer? Humildemente, una vez más, me atrevo a formular ciertas sugerencias literarias para tan señalado día. Soy consciente  que mezclo un poco de todo. Humor, metafísica, novela negra, deporte y autoayuda. Pero mi apetito incluye tanto las ostras como los caracoles, como diría Marco Licinio Craso.


  • "Memorias de un cretino". José Ignacio Wert. Ediciones chulescas. (1213 páginas). Este primer volumen de las memorias del ministro de educación español abarca la infancia del autor. En ellos nos habla con un tono intimista del descubrimiento de su vocación al servicio público, su amor a la música clásica y a las otras niñas y de su superioridad intelectual sobre los otros infantes, lo que le permitía jugar con los juguetes de todos, mientras que nadie jugaba con los suyos. Por poner una pega, el autor abusa en ocasiones de metáforas taurinas. Un libro imprescindible para conocer a uno de los personajes más importantes de la reciente historia de España: El payaso Fofó. (Libro prohibido en España).

  • "El robatori del Camp Nou" (El robo del Camp Nou). Pere-Pol Pérez i Pérez. Ediciones Esteladas. (169 páginas). Novela inclasificable e impredecible que mezcla la intriga política con los fenómenos paranomales. El día después de la independencia de Cataluña, un grupo de extraterrestres secuestra a toda la plantilla del FC Barcelona, menos a Dani Alves, por encargo del Gobierno español, que preside Rosa Díez. El detective Toni Picó será el encargado de liberar a los futbolistas y traerlos sanos y salvos a la patria, enfrentándose para ello contra las fuerzas alienigenas, españolas y un cuerpo de élite de masones. (Libro prohibido en España y recomendado en Cataluña).

  • "Quien tiene un tesorero tiene un tesoro". Luis Bárcenas. (222 páginas). Editorial Pastizal. Se trata de un libro indefinible que puede leerse como un libro de viajes, novela histórica, manual de contabilidad, estudio para emprendedores. El lector descubrirá claves de la política española de las últimas décadas, modos de organizar contabilidades paralelas y una relación exhaustiva de las mejores pistas de esquí de Europa y Norteamerica y los mejores hoteles de Suiza. Todo ello relatado con el humor, la solvencia intelectual y la deliciosa prosa del autor. (Libro prohibido en España, Suiza, Andorra y Canadá).

  • "Los funcionarios funcionamos". Jesús Vidal. (69 páginas). Editorial Cuadernos de la Administración. La literatura erótica está teniendo un importante resurgir durante los últimos años en toda Europa. En esta micronovela o macrocuento se nos cuenta con maestría la hilarante y salaz historia de Pepe "el del Instancia 3", un funcionario de justicia que en vez de almorzar durante una hora en un bar, prefiere tener relaciones sexuales con una abogada jubilada noruega. Ella le sacará de su anodina vida de oficinista, y le descubrirá los secretos del sexo, del Código Civil y de Ibsen. Mucho ¡Aaaaahh! Mucho ¡Ayyyy! y mucho, "no moleste. ¿Es que no ve que estoy trabajando?". (Libro prohibido en las sedes de los sindicatos españoles, catalanes y en Noruega).

  • "Sangre podrida, asquerosa, nauseabunda y putrefacta en Reikiavik". Hanna Chusmadottir. Primera Parte. (1439 páginas). Ediciones Rubias. La autora es última estrella de la novela negra nórdica. Con quince años se fue de casa para dedicarse a la pesca del atún en las Islas Canarias y  cantar boleros con Los Sabandeños. De regreso a su país estudió ingeniería química que abandonó por la literatura. Chumadottir nos sumerge en el mundo del hampa (que no del ampa) islandés y de su líder Olson "El Chungo", un villano ecologista que no duda en recurrir a las torturas vikingas para conseguir sus sórdidos propósito hasta que desequilibrada vegana y un pánfilo farmacéutico indonesio se interponen en su camino. (Libro prohibido en Cataluña, Irán, Afganistán, Indonesia y China).

  • "Me gusta ser tontaina". Dr. Aaron Fitzwater. (180 páginas). Ediciones Liberadas. Después de ser un éxito en Estados Unidos y Canadá, desembarca en España vía Francia este libro a mitad de camino entre la autoayuda y la psicología. El doctor Fitzwater, profesor emérito de la Universidad de Colorado, defiende la tesis de que ser idiota no es un defecto sino un derecho y que no hay evidencias científicas que señalen que ser un perfecto majadero sea contraproducente, poniendo el ejemplo de George W Bush y de los Neardentales, que pese a ser más listos, se extinguieron (por listos). (Libro prohibido en Texas y Nuevo México pero recomendado en Murcia).

Que ustedes los disfruten.
Si les ha gustado la entrada, dejen unos céntimos en una cesta que encontrarán a la salida.





El humor está aquí, en alguna parte
Síguenos en Facebook y Twitter

4 comentarios:

  1. Tengo quizás el alma llena de letras y signos, nubes de palabras que me asaltan sin esperarlo, o las llamo cuando las necesito, o juego a cazarlas. No puedo acabar el día sin dar las gracias a los libros, a los escritores, a las personas que los amamos y siempre los defenderemos...porque volamos con ellos. Y gracias a ti porque por supuesto me río contigo y tus cosas. Tú si que deberías escribir un libro. O dos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias por tu comentario. Si escribiera un libro lo prohibirían, y con razón.

      Eliminar
  2. Estaría bien lo del curso de la igualdad para hombres, habría que recomendárselo al 95% de la población masculina de este país, que tiene tanta sangre mora. Tus libros no carecen de imaginación, todo lo que es rocambolesco me descoloca las neuronas, habitualmente llenas de telarañas. Probablemente el Día del Libro sea el único día en el que mucha gente se compre uno, lo de leerlo ya es otra cuestión. Gracias por hacerme reir, una vez más.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Seguramente tienes razón en tu recomendación. Gracias por tu comentario.

      Eliminar

¡Gracias por tu comentario!