04 junio 2014

Tiempo de aduladores

"La adulación, bajeza del que adula; engaño del adulado y aún bajeza de los dos; porque su bajeza muestra el que gusta de adulación, que no se fía en el valor de sus méritos". 


En estos términos hablaba de la adulación el nunca suficientemente reconocido y adulado, Francisco de Quevedo

  La proclamación (si la democracia real no lo impide) de Felipe como Felipe VI rey de España el próximo día 18 de junio (el cambio de la "n" por la "l" en el mes hubiera traído a los maliciosos un material demasiado fácil), ha desatado como una fiebre de primavera, una alergia a quedar fuera de las "fuerzas vivas". Amanece en la pradera del poder un grupo de seres no se sabe si mamíferos o roedores. Debían morar debajo de la tierra porque hasta entonces pasaban desapercibidos algunos, otros parecían seres de otra especie, quizá carnívora.

  No hablo de las gentes de bien que quieren de buena fe la monarquía y se van a llevar un alegrón de fastos, armiño, discursos solemnes, ritos ancestrales y caras sonrientes. Esas gentes de bien que quieren la estabilidad del país y están dispuestos a soslayar la fortuna que el Rey cesante ha amasado en los últimos años y que New York Times estimaba en 1790 millones de euros (calderilla). Dispuestos a soslayar las maniobras para que su hija, la Infanta Cristina, quede impune de los turbios negocios de Urdangarin. No, no hablo de estas buenas gentes. "Las buenas personas" de las que habla, en un contexto muy distinto, la estupenda novela de Nir Baram.

  No hablo de los monárquicos de toda la vida (si los hubiere), ellos tienen motivos para estar satisfechos. Hablo de los "súbditos" que se aprestan (me encanta utilizar este verbo) a ensalzar al nuevo monarca. ¿Quién sabe si son realmente el pensamiento del que los escribe o simplemente ponen su voz como testaferros de su empresa? ¿Quién sabe si creen que podrán ser recompensados en el futuro?

  De entre todos los halagos, el que me parece más falso y empalagoso es precisamente el más repetido. El "trending topic pelotero" dice que Felipe es el más preparado para hacerse cargo de la corona de España. Repiten, cacarean (me encanta utilizar este verbo) que don Felipe tiene un máster en Relaciones Internacionales en Georgetown. Es Teniente Coronel y recibió formación militar en la Academia General Militar de Zaragoza, en la Escuela Naval de Marín y en la Academia General del Aire en San Javier (que además tiene un excelente festival de jazz en verano).

  ¿Quién va estar más preparado? ¿Pero es que tenemos otro? ¿La Infanta Elena? Aunque es mayor  también tiene el problema de ser mujer y además... además. Yo la prefiero, es la única que no ha metido la pata y que es claramente no corrupta dentro de su familia (real y viviente). Pero ese es otro tema. Aduladores. Sea el más o el menos preparado Felipe, (del que ya nos advierten que no es tan "campechano" como el padre) es lo que hay, sin posibilidad de elección. 

  Además, permítanme que humildemente impugne la tesis de su excelente preparación. Sé que lo hago yo, un sinsustancia que no tiene donde caerse muerto, que no sabe situar correctamente Georgetown en el mapa y que la única pistola que he empuñado era de agua (además de un bocadillo de igual nombre). Pero si digo esto, es porque tengo mis razones. 

  Conforme con la Constitución Española, la figura del monarca es básicamente simbólica y representativa. Como dice el aforismo, el Rey reina, pero no gobierna. El Rey es irresponsable, conforme con el artículo 56.3 de la CE, pues todos los actos del Rey están necesitados de refrendo, salvo aquellos que afectan a su vida privada. En suma, la mejor formación que hubiera podido tener el nuevo monarca, en mi opinión, sería la de arte dramático, como Ronald Reagan.

  Decía el profesor Antonio Torres del Moral en el manual de derecho Constitucional que en su día estudié, que "la monarquía era en España una magistratura de autoridad e influencia, que servía para lubricar el funcionamiento de la máquina del Estado y permeabilizar todas las instituciones".

  Si es como su padre, con Felipe no faltará ni lubricación ni permeabilización. Espero que no se me tome diciendo esto por un pelota más.



El humor está aquí, en alguna parte
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4 comentarios:

  1. Diría algo brillante, lúcido y sabio pero ya lo has hecho tú. Pues eso.

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  2. Jajajaja...!! esa última frase, jocosa, maliciosa, lúdico festiva... Jajajaja...!! por lo menos nos tomamos el asunto con humor...

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    1. Sí. No somos impermeables. Gracias por tener la paciencia de leer este blog.

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