06 agosto 2014

Los ocho secretos de belleza del Señor Gordo

  Es un hecho que el Señor Gordo (hablo de mí mismo en tercera persona como lo hacía el difunto Luis Aragonés) es una de las personas cuyo físico genera más admiración al oriente de Alicante. Eso explicaría que pese a su menguado ingenio y menguante cartera, la atracción física por ESG sea cada vez más extendida y pueda alcanzar cotas de veneración enfermiza rayana con la histeria. Es mi obligación descubrir al mundo mis secretos de belleza. Debo hacerlo ahora, ya, ipso facto, en vista que alguna gacetillera, pareja de cierto cancerbero venido a menos va por ahí pregonando consejos vendo (falsos) que para mí no tengo (gratis).

¿Pero es su atractivo natural o fruto de un esmerado cuidado de su imagen? 

  Sin duda hay algo de las dos y es en la segunda parte donde nos brindamos (ahora empleo plural mayestático) a ofrecer los ocho consejos que convierten a una belleza natural en una belleza sobrenatural.

1.- Drenaje orgásmico. Sus piernas son la envidia de todos los hombres menos del Kun Agüero. Muy musculadas y sin rastro de celulitis, pero con amor a la celulitis ajena. Esta paradójica mezcla se logra con el drenaje orgásmico. Las piernas son una de las partes del cuerpo que más sufren y retienen líquidos. Por eso no se aceptarán más líquidos que los destilados con precio superior a 40 euros la botella. Los gritos de placer son opcionales. 

2.- Mucha vitamina C y W. La vitamina C previene los catarros, los catarros hacen que tengas una pinta horrible y por tanto sin catarros luces claro como una mañana de primavera. En la búsqueda sin cuartel de la vitamina, ESG recomienda no parar de ingerir naranjas, mandarinas y kiwis. Una ración de 9 al día se considera suficiente acompañado de algunos comprimidos vitamínicos suplementarios.  La vitamina W no existe, pero por si acaso, debe ser consumida con mucho Water.

3.- Comer siempre bueno y a ser posible barato. No hay nada que avinagre más el espíritu y a la postre la imagen, que las comidas recalentadas y las recetas sin gracia ni calorías. Una panza en buenas condiciones exige que no se escatime en alimentos, primando siempre el sabor y el olor ante cualquier otro tipo de consideración. Tan sólo una advertencia. Todo en exceso es malo y por tanto es mejor dejar el cocido maragato y las gachasmigas para el invierno. 

4.- Tolerancia cero a la discriminación de las comidas. De nuevo con la alimentación hemos topado. Daremos la debida atención al desayuno, que a ser posible no será "continental" sino rigurosamente británico, con sus beans de lata, huevos revueltos, salchichas, bacon, café y zumo de naranja. Pero de la misma manera que para una buena madre, padre o tutor no hay un hijo más importante que otro, trataremos con igual mimo pantagruélico a todas nuestras comidas del día, que serán seis: desayuno, almuerzo (si se es funcionario), comida (valga la redundancia), merienda, cena y resopón (si se es nacionalista valenciano). 

5.- Evitar los productos de la marca Garnier. Tantos años utilizando los productos de la marca, para luego descubrir por puro azar que cualquier marca blanca es más barata o mejor. Además los productos de esa marca tienen un desagradable olor a bombardeo que se hace muy fastidioso especialmente con el calor del verano.

6.- Rizos perfectos. Sin duda uno de los rasgos más admirados de ESG tras su panza, su miopía y lo que no podemos comentar, es su melena de rizos meditarráneamente sefarditas. Para lograr un perfecto definido, cada quince días aplicaremos una máscara, con un mezcla de mandarina, sandía, manzana, pomelo, fresas y jengibre. Aplicaremos la mitad del contenido sobre el cabello y la otra la aplicaremos sobre la boca, la masticaremos, la engulliremos y a esa operación la llamaremos postre.

7.- Electroshock. Resulta una técnica de belleza radical. Las investigaciones más novedosas han descubierto que no sólo la polución ambiental, sino que también la polución informativa, marchita nuestras mejillas y hace que los radicales libres quieran convertirse en libres-"radikales", con muchas ganas de dar de hostias a banqueros, políticos, periodistas, profesores de universidad y de autoescuela, funcionarios perezosos, jueces, fiscales, toreros y DJs macarras. Para ello debemos borrar todo el torrente de información suiza y maligna que nos inunda, y olvidar hasta el nombre del inefable... ¿Mariano qué?

8.- La felicidad. No hay mayor tónico de belleza que sentirse feliz. Dicho lo cual, además de ser infeliz, uno tiene arrostrar con el estigma de ser feo: una injusticia. Pero así está montado el mundo, una chapuza creada en siete días, (uno de los cuales fue feriado). Si no se puede ser feliz y por ende guapo, hay maneras de disimularlo. Por ejemplo,  consumiendo drogas, escribiendo un blog o abusando de los emoticonos. Pero si no se quiere llegar a este extremo, puede utilizarse un sucedáneo muy efectivo llamado "cochinillo de Segovia", el único ágape en el que el comensal acaba pareciéndose a su alimento.



El humor está aquí, en alguna parte
Síguenos en Facebook y Twitter

2 comentarios:

  1. Jajajajajjajajajjjajajaja, no entiendo por qué estos consejos no están en Cosmo o Men´s Health, son fantásticos para sacar una buena risotada, enhorabuena, Señor Gordo, estupendo post, de los mejores. B.P

    ResponderEliminar
  2. qué bueno. Peor la vitamina W sí existe, también conocida como B5. Ácido pantoténico. Y seguro que tú tienes mucha. jajajaja.

    ResponderEliminar

¡Gracias por tu comentario!