14 enero 2015

La comedia francesa

  Supongo que ya han caído en el ingenioso juego de palabras del título. La Comédie Française, el teatro nacional de Francia, es sin duda una de las instituciones dramáticas más prestigiosas del mundo. Pero los españoles (también los españoles catalanes como se puede ver ahora) tendemos a convertir todo primero en tragicomedia y con un poquito de esfuerzo más, en esperpento.

Por eso una comedia en español, además de significar una obra teatral o cinematográfica de índole humorística, es también farsa o fingimiento. 

  En este último sentido, la manifestación de repulsa de los atentados a Charlie Hebdo y el comercio judío y en favor de la libertad de expresión que tuvo lugar en París el pasado domingo, fue una comedia bufa. No me refiero por supuesto a la manifestación de la gente que abarrotó las calles de Paris, sino a la de los líderes políticos. Fotografiados de frente parecían encabezar la manifestación. Pero tomados con una toma cenital, se ve que en realidad protagonizaban una seudo-marcha, extraordinariamente enana y debidamente acordonada. 

  Es lo que tiene cambiar el plano. De frente parece que gozas de una frondosa melena, pero visto desde arriba, no hay forma de disimular que eres un calvorota. Para más inri, ni siquiera estaban donde los demás manifestantes, sino que representaron su vodevil en una calle cercana.

  Si malo es el argumento, peor son los actores. Ya se ha destacado hasta la saciedad la impostura de los participantes "en favor de la libertad de expresión". La lista de participantes en la infamia es abultada. Recep Tayyip Erdogan, presidente turco. Benjamín Netanyahu, primer ministro de Israel y autor de crímenes de contra la humanidad. El rey Abdalá de Jordania. También a otro nivel estaba nuestro Mariano Rajoy, que acaba de aprobar una escandalosa ley que limita la libertad de expresión y manifestación en España. El elenco completo de los participantes es de sobra conocido, de modo que remito a las noticias para conocerlo al completo. Podemos afirmar sin mucho riesgo, que lo único que impidió la presencia de Gadafi y Sadam Hussein en París fue su condición de fallecidos, porque ideológicamente no hubieran tenido ningún reparo. En la fiesta de la solidaridad impostada hay barra libre.

  ¿Pura hipocresía? Es posible, pero no saquemos todavía conclusiones apresuradas. Conviene decir algo sobre la hipocresía en general. Un amigo me contó la siguiente escena que había presenciado. Era el entierro de un familiar. Al parecer no todos los miembros de la familia se llevaban del todo bien. Inesperadamente se presentó uno de aquellos familiares que no había tenido la mejor de las relaciones con el difunto. La viuda se le acercó para agradecerle en estos términos su presencia. —Es un placer contar con tu desvergonzada presencia—. Es un placer— respondió la otra sin inmutarse-. He venido a ver si es verdad eso de que muerto el perro se acabó la rabia—. Como eran dos mujeres, y por tanto no abobadas por el mal de la testosterona y educadas, la cosa no pasó de ahí. 

  Aunque la hipocresía tenga una mala prensa merecida, no conviene dejar pasar sus aspectos simbólicos. Si el hipócrita lo es, es precisamente porque no cree en lo que hace, pero al menos sabe que lo que hace es lo correcto o, al menos, lo que se espera es lo correcto. Como la señora del funeral, pensó que ir a dar el último adiós a alguien que detestaba era lo que socialmente estaba aprobado. Por tanto, y parafraseando al genial juez de la película argentina "El Secreto de sus ojos", no es que Netanyahu, Erdogan  y otros no sepan lo que es la libertad de expresión y la libertad de conciencia, sino que se cagan en ella, ¿verdad Expósito? Ya lo sabíamos, pero nunca está de más recordarlo. Cada vez que un periodista, un bloguero o un ciudadano sea detenido, encarcelado o torturado en esos países por hacer uso de su libertad de expresión, siempre les podremos mandar su foto parisina, dedicada, por supuesto.





El humor está aquí, en alguna parte
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CAMISETAS

1 comentario:

  1. Todo huele muy mal, me recuerda al 11S, ahora nos "protegeran" de los "malos", y tomaran una serie de medidas que en situaciones normales no podrian, haran como en EEUU, todo huele muy mal...

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