21 febrero 2015

Desnudos

  Un fotógrafo mexicano ha retratado a unos estudiantes desnudos en recuerdo de los estudiantes de Iguala. El artista, Edgar Olguín, quiere denunciar que "en nuestra sociedad es más alarmante ver un cuerpo desnudo que un cadáver calcinado". No sé si estoy de acuerdo con el fotógrafo. ¿Es de verdad todavía escandaloso ver un cuerpo desnudo? ¿Necesitamos un pretexto para ponernos en cueros y enseñar al mundo nuestras carnes?

  El refranero, a veces tan sabio como un politólogo, decía algo así como que lo que se fueran a comer los cristianos antes lo vieran los gusanos. ¿O era al revés? 

  El caso es que ya hace muchas lunas que el desnudo se convirtió en un instrumento de reivindicación, llamada de atención y provocación en defensa de los más variados asuntos. Solo de memoria, recuerdo a varios "parques de bomberos" fotografiados sin el uniforme reglamentario y luciendo tableta de abdominales, bíceps, tríceps y deltoides. Los bomberos de Bilbao hicieron un calendario nudista en favor de varias ONG (sin especificar) y para recaudar fotos para las olimpiadas bomberiles. 

  El cuerpo de bomberos, por motivos obvios, es uno de los colectivos con mayor tendencia al desnudo. Similares iniciativas que los bilbaínos tuvieron sus colegas de Alcorcón, Vigo, Tenerife y Almería. En realidad quizá fuera más práctico citar los parques que aún permanecen con la ropa puesta. Pero desnudarse por una buena causa no es privativo de los funcionarios cachas. En el año 2012 se desnudaron (no íntegramente) las madres del colegio valenciano Evaristo Calatayud para financiar el autobús de sus hijos.

  De hecho, si se busca en Google, "desnudos/as por una buena causa", te sale una larga lista de madres, bomberos, jubilados, funcionarios. Obviamente simpatizo con todos ellos. Pero no debemos engañarnos: la causa puede ser justa, pero lo interesante siempre será el cuerpo desnudo. Está en nuestra naturaleza la fascinación por el cuerpo de los demás. A veces la fascinación llega a perversión, como les sucede a los musulmanes en sus diversos grados, que en su obsesión por el cuerpo de las mujeres, quieren borrarlo de la escena pública, apropiarlo y encerrarlo en el espacio privado.

  Los pintores y escultores durante siglos tuvieron que buscar pretextos para mostrar el cuerpo desnudo. El obstáculo del pudor se solventaba caracterizando al desnudo (habitualmente desnuda) como personaje mitológico, alegoría, Cristo, ángel o santo. Aún así, a veces las carnes eran demasiado explícitas y necesitaban una visita al sastre, como en la Capilla Sixtina.

  Pero después de todo quizá tenga razón el artista mexicano y el desnudo siga siendo transgresor. Por supuesto depende del contexto y del cuerpo. Adiposivity es uno de los proyectos fotográficos que usan la transgresión como una de sus fórmulas. En este caso se trata de cuerpos gordos retratados sin filtros, trucos, ni tapujos. 

  A veces la transgresión está en el sujeto. Aún existe la conciencia de que las personas serias y sensatas no pueden mostrarse desnudas. Ya saben a lo que me refiero, gentes de orden, políticos, médicos, jueces, fiscales, registradores de la propiedad. Ninguna persona de fiar, no es serio. Precisamente mientras escribo estas letras se ha "acusado" falsamente a la joven candidata de Podemos en Andalucía, Teresa Rodríguez, de aparecer desnuda en una foto. La formación política ha negado que la foto sea de Rodríguez y ha calificado el hecho como de ataque. ¿Ataque? Sin duda hay que ser muy del Opus Dei/PP para intentar atacar a un contrincante político con un desnudo, pero ¿no será que también los jóvenes alternativos comparten los prejuicios de la casta? Yo hubiera escrito. "Estimados señores de Televisión Española, el cuerpo que aparece desnudo, muy bello por cierto, no es el mío. ¿Le han pedido permiso a esta mujer para mostrarlo? En cuanto me desnude públicamente, si tanto interés tienen por verme, se lo haré saber, siempre y cuando los directivos de la cadena estén dispuestos a hacer lo mismo".

  Para que haya provocadores tiene que haber gente susceptible de ser provocada. Precisamente, como dice el fotógrafo mexicano, es lo que te provoca o no, lo que te deja en evidencia. Lo saben bien las mujeres de Femen. Quienes las vean como meras exhibicionistas, se equivocan. No quiero que se me entienda que estoy en contra de mostrar, pero con respecto a FEMEN sería equivocarse. Simplemente muestran sus pechos para lanzar el dardo a los hipócritas donde más les duele (después del bolsillo, naturalmente).

  Los cineastas pioneros llevaban a las ciudades películas de las grandes maravillas del mundo. Las calles de París y Londres, las pirámides de Egipto. Pero a menudo descubrían que lo que querían ver los espectadores era su calle y más aún a ellos mismos. De entre los cuerpos desnudos el más interesante e inquietante es el propio. Conozco quien es incapaz de mirarse. Conozco quien se ha reconciliado con su cuerpo al fotografiarlo o a través de los ojos de los demás. Nuestro cuerpo desnudo es cambiante y nunca indiferente.


El humor está aquí, en alguna parte
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3 comentarios:

  1. interesante artículo, falta el anexo photoshop en los desnudos (como ya hemos comentado). Por cierto, si de mí depende, los bomberos pueden seguir sacando calendarios. Se agradece ;)

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    1. No te preocupes. No faltan causas justas que los bomberos quieran defender a calzón quitado.

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  2. Hombre, pero al margen de "prejuicios" al menos pide permiso a la persona para utilizar su imagen. Creo yo. Salud y Cultura.

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