12 febrero 2015

La lista Señor Gordo

  ¡Si supiéramos! ¿Cuántas veces lo hemos dicho o pensado? Si supiéramos los tejemanejes de los poderosos. Si supiéramos de sus mentiras, de sus amistades, de sus amantes. Si supiéramos sus verdaderas actividades y actitudes. Si supiéramos de sus verdaderos intereses y comportamientos. Si supiéramos, ¿qué haríamos?

  Y resulta que sabemos. No lo sabemos todo, pero sabemos mucho, sabemos lo suficiente por mucho que el sabio diga "solo sé que no sé nada" y los necios que queremos hacernos pasar por sabios lo repitamos. Solo sé que no sé nada, pero dentro de ese nada sé cosas interesantes en gran parte gracias a señores como Hervé Falciani. Gracias a Falciani sabemos lo que intuíamos. Que honorables banqueros, muy honorables presidentes, beatíficas monjitas o heroicos deportistas se valen de carísimos servicios financieros y jurídicos con el propósito de que sus fortunas no paguen impuestos en España y en otros países del orbe.

  Pero Falciani nos habla a fin de cuentas solo del cochino dinero. Queremos saber más. Ocultan su dinero en el extranjero, de acuerdo, pero qué mas ocultan. ¿Donde se halla? Es necesario llegar más allá, realizar un trabajo de investigación más concienzudo que penetre en sus almas y deje al aire todas sus vísceras sentimentales. Hace falta una "lista Señor Gordo", más allá del vil metal.

  • Fernando Alonso. Guarda su patriotismo en un caja fuerte itinerante custodiada por siete gaiteros armados y peligrosos. La última vez que dicha caja fue vista fue en una playa de Cebú en Filipinas y se estaba dando un baño de multitudes con champán. El patriotismo de Alonso se reparte en títulos nominativos: "Asturias patria querida royalties" y " Agita el champán escuchando himno bonos". Su valor es incalculable.
  • Mariano Rajoy. En los años ochenta el ahora presidente del gobierno español decidió expatriar su gracia y belleza a Santiago de Cuba (Cuba). El Banco Revolucionario Popular de Santiago lo custodia en una cuenta preferente en la que su cliente figura con las iniciales M.R .(sabrosón). Junto con la gracia y la belleza tiene depositada una reserva extra de saliva que emplea en las cumbres europeas.
  • Renée Zellweger y Uma Thurman. Las dos estrellas de Hollywood decidieron depositar sus caras en el mismo banco suizo. Las caras originales están conservadas en una tinaja con salmuera para olivas de Úbeda, que el banco de Zúrich mantiene invariablemente a la temperatura exacta de 18 grados centígrados. 
  • Vladimir Putin. El presidente ruso depositó su ternura en un banco de las Islas Vírgenes. En una urna se conservan cinco lágrimas (que derramó escuchando el himno ruso en la película Ciento un dálmatas soviéticos).
  • José Ignacio Wert. De acuerdo con las fuentes consultadas, su vergüenza la tiene depositada en una entidad financiera/sectaria de Panamá. Wert, obsesionado con la seguridad y con engolar su voz, ordenó que su vergüenza se custodiara en una caja y que la clave para su apertura se comunicara de forma secreta a tres venerables ancianos de la tribu de los Yala. Toda vez que dos de los mismos han fallecido, fuentes del banco dan por perdida la posibilidad de que el depositante vuelva a recuperarla. A cambio le ofrecen un papel como descuartizador de becarios en una película coreana.
  • El Rey Fahd de Arabia Saudí. Se ha conocido que su decencia, escasa pero exigente, estaba depositada en una Caja de Ahorros española que quebró a principios de esta década. El rey saudita fue engañado y su decencia canjeada por bonos y preferentes. Nunca reclamó.
  • Ridley Scott. El cineasta decidió a principios de los novena depositar su talento en el Chase Metropolitan Indian West Bank con sede en Singapur ante el temor de acabar convirtiéndose en un cineasta independiente. Los investigadores de la sección de delitos artísticos de un oscuro comité norteamericano han abierto una investigación y no se descarta que se bombardee la sede del banco con drones, pero tienen miedo de que pueda escaparse el talento de Almodóvar.

  La lista Señor Gordo incluye cientos de políticos, empresarios, parados, actores, diseñadores, funcionarios de justicia, arquitectos, informáticos y blogueros. Cuando sea desvelado causará tanto revuelo que muchos dormirán durante meses en el salón y otros serán condenados a no comer jamás un paella casera. Atentos.



El humor está aquí, en alguna parte
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2 comentarios:

  1. Uma conserva su cara original, todo fue un montaje. Perón por la frivolidad en un tema tan serio que nos revuelve por dentro. Cuánta codicia en personas que lo tienen todo. Siempre me he preguntado sobre la posibilidad de si todos en esa situación haríamos lo mismo. Quiero pensar que no, que dentro de nosotros hay algo de espíritu solidario que vence a cualquier tipo de tentación.

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    1. Quitamos de la lista, con gran alegría, a Uma. Incluimos a su maquillador. Gracias por tu comentario.

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