23 junio 2015

Tatuados o marcados

  Detesto los tatuajes. Aunque ello me convierta en un antiguo, un viejuno cascarrabias e intolerante. Aunque pierda dos de los cuatro lectores. Me parece mejor poner las cartas boca arriba y expondré con toda la precisión y mala leche que sea capaz mis razones.

  La teoría de los tatuajes me gusta. Se trata de un antiquísimo arte que como todo lo antiquísimo ya practicaban los chinos y los antiguos egipcios, entre otras antiguallas de historia humana. También conozco la habilidad de los tatuadores, y las diversas y poderosas razones que han llevado a los seres humanos a tatuarse. Elevados mensajes simbólicos, estatus, convicciones religiosas, recuerdo a los antepasados, veneración por ideales tales como la fuerza, la compasión o el amor, o el recuerdo de la superación de momentos difíciles como un accidente o una enfermedad. 

  Todo eso es muy respetable, desde luego. Pero permítanme que les dé otra interpretación. Veo tatuados en los gimnasios. Tatuados en las playas y tatuados en las alcaldías. Por supuesto no se puede pisar un campo de fútbol sin parecer empapelado. Tatuajes en los brazos y en los torsos. En los muslos y por supuesto en los omóplatos. En los tobillos peludos y detrás de las orejas. A veces no queda espacio y el tatuaje trepa por el gaznate o culebrea por el cogote. Tatuajes en las tetas y trepando por la entrepierna. 

  Estrellas en los codos. Dibujos "étnicos", letras pseudgóticas, panteras y tigres, cruces, caritas de bebé y de niños, números romanos. Aparentemente el tatuado da un aspecto más fiero a su persona. Las calles no son calles sino más bien las galerías de Alcalá Meco. Malencarados o sonrientes como hienas, muestran su tatuaje polinesio o quizá el nombre de sus padres e hijos en élfico. Dan ganas de salir corriendo o coger la espada láser, pero es falsa alarma. Debajo del tatuado hay un Doctor en Geografía, un Técnico Sanitario, un funcionario de juzgado, todo tipo de fontaneros, albañiles, fresadores y otorrinolaringólogos. 

  La fiebre del tatuaje, como todas, es global en el mundo occidental y eso nos da una pista de su naturaleza. Hay menos centímetros tatuados en la piel de los rústicos jugadores de la selección de Eslovaquia que libres de tatuajes. Proverbiales son los tatuajes especialmente fieros de los turistas británicos, reluciendo sobre sus rosas carnes maceradas en cerveza y salitre mediterráneo.

  No seré yo el que prohíba ni limite la libertad de las personas de tatuarse en sus cuerpos lo que consideren conveniente, salvo que lo hagan en los pechos y en periodo de lactancia, como lo hizo aquella mujer australiana, o se trate de una portada del diario La Razón. Pero terminaré explicando por qué los detesto. No es que la mayoría de las veces sean feos, que lo son. No es que la mayoría de las veces queden horrendos en sus portadores. No es que la mayoría de las veces parezcan menos armoniosos que las marcas de varicela y tan desordenadamente dispuestos en el cuerpo como la habitación de un niño después de un cumpleaños.  No es que en muchos casos el caracter chino no diga "templanza" sino algo similar a "pato laqueado", y no digamos de los números romanos que Séneca no podría leer o los caracteres árabes indescifrables para un Mulá. No, no es solo eso.

  Es que el tatuaje es un fake. Quiere ser simbólico. Quiere ser algo entrañable y seguramente así lo fue o así lo es para ciertos grupos como los carceleros para quien aún no ha perdido su naturaleza banal. Es que queriendo distinguir, adocena. Queriendo singularizar, homogeniza. El tatuaje es al tipo/a del siglo XXI lo que el código de barras a las patatas Matutano o a los yogures Hacendado. Su misterio simbólico no ha sido revelando de padres a hijos o en discretas cámaras. Se ha aprendido en la televisión viendo corretear a Messi, en las revistas del corazón, en los programas de reality show. El tatuaje es la marca del esclavo global de hipoteca y niños en la guardería. Se cree Gladiator o Wynona Rayder cuando sale de trabajar y va al gimnasio o a caminar con las amigas. Es el símbolo SÍ del conquistado por los Mass Media y su Star System. Para unos pocos quizá, el resto, rebaño marcado.

Pero no crean que soy pesimista. Las modas pasan y las generaciones futuras verán los tatuajes como una vulgar moda de sus abuelos. Verán las carnes fofas, pero libres de rayajos del Señor Gordo, y exclamarán admirados: "este sí sabía".




El humor está aquí, en alguna parte
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7 comentarios:

  1. Abuelete cascarrabias, los tatuajes hace mucho que dejaron de ser cosa de carceleros y gente chunga. Puede que nos parezca que hay determinada gente que hace el ridículo con ellos, pero al final no somos quien para juzgar, y para gustos, los colores. Los tatuajes para la gran mayoría significan algo, esten bien o mal hechos, algo bonito que les ha pasado y quieren recordar grabándolo en su piel. Mi abuela iba cargada de medallitas con fotos y vírgenes que hacían que la mujer recordara determinadas cosas de su pasado que quería tener siempre presentes. Ahora ese papel lo tienen los tatuajes. Me da cierta envidia que haya gente que viva cosas tan bonitas que merezcan estar "para siempre" en su piel. Y los que lo hacen por estética: olé. Porque a tí quizá te parezcan feos, pero yo he visto más de uno y más de dos que unidos al físico del portador, han despertadoen mi.... agradables sensaciones.

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    1. Si no fuera un abuelete cascarrabias te agradecería el comentario. Personalmente creo que tu abuela tenía mejor gusto que los que se tatúan sus iniciales en letras góticas, por si alguna vez se pierden en la Edad Media, como decían los de El Mundo Today.

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    2. Eso quiere decir que no lo agradeces

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  2. Proverbiales son los tatuajes especialmente fieros de los turistas Británicos, reluciendo sobre sus rosas carnes maceradas en cerveza y salitre mediterráneo. Ignoramus !!!

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    1. A veces se exagera. Los turistas británicos también pueden beber sangría, agua mineral con gas y Martini. Gracias por el comentario. Utilizaré su firma.

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    2. Lucy Locket is my name

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  3. Le pondrías pegatinas a un Ferrari? Eso es tatuarse.

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