21 noviembre 2015

La Kermesse Heroica: ¿Vienen los malos?

  Pido disculpas de entrada si el título resulta un poco pretencioso, o simplemente ininteligible. Pero como dijo Vito Corleone, "tengo mis razones". "La Kermesse heroica" es una divertida, chispeante, provocativa, ¿feminista? y deliciosa comedia francesa rodada en 1935 y dirigida por el cineasta belga Jacques Feyder. La cinta habla de los hombres, de las mujeres, pero sobre todo del miedo que sentimos a los otros, especialmente al extranjero. 

  La acción se sitúa en el siglo XVII. Los tercios españoles avanzan por Flandes arrasando todo cuanto encuentran a su paso. Un pequeño pueblo aguarda aterrado la invasión de los bárbaros del sur y deciden que lo más prudente es poner a salvo a los proveedores de semen de la localidad con la esperanza de minimizar los daños. De repente, aparece un súbito cambio en el poder del pequeño pueblo, que es asumido por las mujeres, quienes parecen tener mejor presencia de ánimo para enfrentarse con los crueles y despiadados invasores, que por fin llegan hasta las puertas de la ciudad. ¿Asesinatos? ¿Violencia? ¿Imposición de la fe católica a sangre y fuego? ¿Pretty woman a la holandesa o Forrest Gump para intelectuales?

  A los autores aficionados de blogs nos gusta escribir frases del tipo, "la historia es irónica", o nos gusta hacer un par de citas cultas del estilo "como decía John Stuart Mill..." Es la manera de ganarnos el prestigio que sin duda no tenemos. En el caso de Feyder y de esta película en concreto, yo diría que la historia ha sido irónica. Y como dijo por segunda vez en este post Vito Corleone, "tengo mis razones".

  Si en vez de una película, La Kermesse heroica fuera un señor o una señora, sería de esos individuos que todavía son capaces de hacer el camino de Santiago sin despeinarse y que han decidido aprender ruso, pese a tener más de setenta y cinco años. Se conserva como una rosa. No deja de tener su gracia si se tiene en cuenta que sus "hijos" de La Nouvelle Vague francesa, consideraban en su tiempo las películas de Feyder y de sus colegas del Realismo Poético Francés, como una antigualla.  La ironía (y aquí es donde se trata de lucir el escritor de blogs aficionado) es que algunas películas de Feyder, y ésta en concreto, conservan su frescura y lozanía de "runner" mientras que muchas de las cintas de los autores de la Nouvelle Vague, más jóvenes, no se pueden ni levantar del sofá.

La "Kermesse heroica" debiera ser de obligado pase en los colegios españoles, pero no lo será. 


  Debiera serlo porque habla de la historia de España (razón por la cual el profesor de izquierdas del colegio no la pondrá). Debiera serlo porque es divertida (razón por la cual será desaconsejada por el Consejo Escolar y el AMPA). Debiera serlo porque es toda una burla a la xenofobia (razón por la cual se quejarán los padres de alumnos de derechas), contra los varones (razón por la cual será considera visceralmente "feminista"). La Iglesia española no sale muy bien parada (lo cual disgustará a los católicos), no se dicen tacos, ni hay espadas láser, ni consumo de drogas (lo cual fastidiará a los profesores frikis y culturetas), y es en blanco y negro (por lo que se argumentará, fastidia "ad nauseam" al alumnado).

  La Kermesse heroica debiera verse en los colegios, en los juzgados, en las comisarías y ser expedida en las parafarmacias. No lo será porque para el claustro de profesores la película clásica de referencia es "ET, el extraterrestre de las cavernas". Pero debiera serlo y, aquí es donde quería llegar; es un conjuro divertido, inocuo, chispeante y deliciosamente provocador contra los convencionalismos y sobre todo contra el miedo al extranjero.

  Y es aquí donde el bloguero aficionado lanza su mensaje y entronca su recomendación final, su moraleja cibernética "al hilo de los acontecimientos que todos conocemos". Se aproximan, queridos lectores, épocas oscuras. Fanáticos asesinos harán o tratarán de hacer lo que ya sabemos. Otros tratarán de recortarnos nuestros derechos civiles y nuestra libertad (de pensar, de reunirnos, de hablar de sentir y de gozar). Dirán, eso sí, que es por nuestra seguridad. (Tururú). Estamos en medio, y tiran de nosotros de manera inmisericorde y poco decorosa (como le sucedía a Richard Harris en "Un hombre llamado caballo" 1970). Conviene, en mi opinión, hacer acopio de fuerzas, argumentos, humor, buena música y buen cine, por lo que pueda pasar en los próximos años. 

  Tan bueno como el más elocuente discurso, tan eficaz como cualquier tratado sesudo, tan inspirador como cualquier charla de misionero yogui o cooperante/santo perdido por el mundo sin fronteras, será siempre una buena película. 

  La Kermesse heroica es una dulce sátira envuelta en el evocador aroma de las película históricas, con una ambientación prodigiosa que parece sacada de cualquier cuadro de Vermeer. Que nadie espere discursos solemnes (como los que hacía el a veces plomizo Charles Chaplin en sus películas), ni lecciones magistrales. La hora y media de proyección se pasa en un suspiro. Y mientras, casi sin enterarnos, nuestros prejuicios sobre los demás quedan vapuleados, como lo son también el orden establecido, las supuestas virtudes del honor y el valor, y por supuesto, la guerra.








El humor está aquí, en alguna parte
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4 comentarios:

  1. Mucha verborrea perroflautica para decir que lo que temes es que se te acabe la impunidad para delinquir bajo el disfraz de "activista" social.

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    1. Nene/a: el hecho de que hayas perdido 2 minutos en dejar ese comentario tan sesudo (legítimo, por otra parte) da una idea de la felicidad y el positivismo que de tu privilegiado cerebro exuda, aunque, bien pensado, quizás yo esté cayendo en la misma triste dinámica que tú... no obstante, por tu bien háztelo mirar, y cuando estés encaminado ya si eso me avisas para ir yo detrás de ti.

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  2. Me han dado ganas de verla pica la curiosidad.Otra cosa es el AMPA...lo mismo se dejan.

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