01 diciembre 2015

No ir

  ¿Quién no ha soñado alguna vez con no ir a trabajar y seguir conservando el puesto, el sueldo y su reputación? O mejor aún, ¿quién no ha soñado que uno no va a trabajar y otra persona más eficaz y servicial va por él? Yo como abogado sé lo que es trabajar y que no te paguen, pero aunque vivo en el lado oscuro de la luna, sé que existe otro lado. Lo sé porque lo veo en las noticias. En concreto veo a Rajoy, que tiene un pequeño empleo como presidente del Gobierno de España, y que no va a trabajar a veces (como ir a un insignificante debate electoral con otros candidatos para un trámite jurídico al que llaman elecciones generales), o mejor aún, se lo encarga a otra persona, en este caso la siempre dispuesta vicepresidenta-para-todo, Soraya Sáenz.

  Ayer tuvo lugar el debate de tres candidatos organizado por El País con dos ausencias. Uno de los candidatos (Garzón de Izquierda Unida) no fue invitado. Todo club selecto debe tener un "margi", un apestadillo que haga más viciosamente interesante la reunión de los "elegidos". Hasta en la pandilla de los más zoquetes del patio se sabe. Yo he hecho con mi marginación una cantidad no despreciable de clubes selectos a lo largo de mi vida, algo de lo que me enorgullezco. La otra ausencia como saben es la de Mariano Rajoy. Teniendo en cuenta que el debate era lunes 30 de noviembre y por tanto el horario no coincidía con ningún partido de la Champions Leage, ninguna etapa del Tour de Francia, ninguna eliminatoria de la Copa Davis ni aparentemente nada que no fuera urgente, su ausencia resultó aún más dolorosa.

  Los organizadores del debate, para mostrar este gran vacío que Mariano dejó en los corazones de los ciudadanos, colocaron melodramáticamente un atril vacío en señal de su ausencia (snif, snif). Yo hubiera ido más allá y habría colocado un ramo de flores, para acentuar los tintes dramáticos, aunque la audiencia sabría de sobra que no estaba muerto, estaba de parranda.

  A estas alturas subrayar lo imprescindible de un debate público entre candidatos en una democracia parece algo tan obvio como resaltar que deben pelarse las patatas para hacer una tortilla española, o que se necesita agua en una piscina para poder nadar en ella. Sin embargo es sabido que los maltratados/as ven como naturales situaciones y comportamientos que los demás ven como inaceptables. Yo jamás votaría a un candidato que se niega a debatir, (ni para presidente ni para presidir el "AMPA") pero debo reconocer que millones de personas sí lo hacen, y como la hipótesis de que millones de personas son necias es inaceptable, cabe preguntarse genuinamente por qué sucede.

  La razón por la que se tolera quizá radique en que para los votantes los debates son tan irrelevantes o dañinos como para el candidato. Para muchas personas en España (y muchos otros países) discutir de política es un acto peligroso, que se hace con pasión, engendra diferencias donde no las había y es un acto básicamente pretencioso y vacío que se descalifica con la frase "estos están arreglando el mundo". Además el debate y la confrontación serena de ideas es algo que está excluido de la enseñanza en España. De hecho, los alumnos que debaten y cuestionan son "raros". Si a esto se le suma que persiste entre muchas personas (y especialmente varones mayores de cincuenta años, caladero de votantes del PP) una actitud que confunde el autoritarismo con la seguridad, se entiende que en la práctica los debates se vean como algo pernicioso y a evitar. Los medios tampoco ayudan mucho con sus valoraciones de "quién ha ganado el debate", puntuación alquímica que solo saben descifrar nigromantes en ciencias políticas y sociológicas.

  Ya lo dice Pablo Casado (versión alcatel del PP de los candidatos jóvenes del resto de los partidos) que el vencedor del debate ha sido el PP, que con sabiduría no fue y por tanto no manchó su lengua hablando de obscenidades como la economía, la seguridad, la inmigración o la sanidad. Es verdad que algún día tendrá que hacerlo, pero (¡gracias a Dios!) tenemos a la chica. Dice otro portavoz del PP que el presidente no fue porque "estaba gobernando". Uno se lo imagina entonces, de noche en medio de la tormenta, solo en el puente de mando, controlando el timón, la presión de la caldera y sorteando los arrecifes, mientras los marineros se emborrachan en el camarote, parloteando sobre mujeres y jugando a las cartas.

  Siendo sinceros, lo más importante que hará y dirá Rajoy a lo largo de la campaña electoral ya está dicho y hecho. Dicho: Cristiano Ronaldo se merece el Balón de Oro. Hecho: la cariñosa colleja a su hijo, en el acto más humano que se le recuerda en público, quien declaró que los comentarios de Manolo Lama eran una basura. Estoy seguro que tal y como lo dijo el niño el padre comparte la opinión, y se han echado ambos unas buenas risas a costa de semejante maldad (verdad verdadera). ¡Bien por el padre! Pero, ¿y el candidato?

  Al candidato no le irá mal, o por lo menos no peor. Ya ganó así más de una vez. Lo mejor es no ir, no hablar, mandar a otro o mejor a otra... ¡Dolce far niente!




El humor está aquí, en alguna parte
Síguenos en Facebook y Twitter

5 comentarios:

  1. Contempla alguna obra del pintor Perico Pastor. Y escucha "Ya no me enfado" de Tote King, ambos muy de tu cuerda "política".
    Impresionantes artistas.
    Mi opción: Ciudadanos.
    Como voto de castigo al PP.

    ResponderEliminar
  2. Gracias por el comentario y el consejo. Yo te recomiendo, a ti, a todo el mundo, que vuelvas a escuchar la sinfonía número 41 "Júpiter" de Mozart y alguna obra de Escher que nos ayuda a comprender la complejidad del mundo y los diferentes ángulos de ver la realidad. Eso sí, ignoro si Mozart es o no de tu "cuerda" política.

    ResponderEliminar
  3. Ante tanta insistencia me temo que terminaré viéndome a mí mismo como un apestado o un antisistema. Resulta que en la prensa de hoy leo que "Mujeres, jóvenes y de centroizquierda, los más indecisos" y en esta entrada se afirma con rotundidad que "el caladero de votantes del PP entá entre los mayores de 50 años" (y yo he superado ampliamente esa edad) la única conclusión posible es que siendo de izquierdas e indeciso sobre a quién regalar mi voto, estoy fuera de toda estadística y por lo tanto vivo en una especie de agujero negro del comportamiento político. Vaya por dios.

    ResponderEliminar
  4. No podían llevar al de IU porque si lo llevan se vería la división en la extrema izquierda (Podemos-IU) causada por el personalismo y el ego del Coletas.

    ResponderEliminar

¡Gracias por tu comentario!