24 diciembre 2015

Se busca "facha" para Nochebuena y Navidad

  Ya sé que abundan los chistes y los dramas sobre las cenas de Nochebuena y las comidas de Navidad (las preferidas al norte del Ebro) sobre los desencuentros familiares de cuñados, tíos, suegras y hermanos. Tranquilos. ¡Quietos parados! No he tomado aún la primera copa y me siento incapaz de ampliar la nómina de chistes de poca estofa ya existentes. No voy a contar chistes sino a pedir ayuda.

Help The Bored!

  Es cierto que los temas de herencia son los más espinosos y los que crean las discusiones más furibundas y violentas. Esas no tienen remedio. Que sea Dios nuestro señor y el Juzgado de Primera Instancia quien decida. De modo que fuera de la herencia y los comentarios maleficentes (te veo más gorda, te veo más viejo, te veo más pobre) el tema polémico estrella de las reuniones familiares dictadas por sentencia de Trabajos en Beneficio de la Familia será la cuestión política

  Hago desde aquí un llamamiento para mejorar los argumentos de la Nochebuena pasada. Nada de que con Franco se vivía mejor (tú qué sabes si tenías ocho años o estás gagá), el mundo lo manejan los bancos, el único político bueno ha sido el piloto de aviación Adolfo Suárez o más aún, el deleznable "todos son iguales".

  Con un poco de esfuerzo e imaginación no se podrá distinguir entre una tertulia de Trece Televisión y la que se monte comiendo turrón (del duro) o pelando una gamba rebelde. Por supuesto todo eso pasará si existen diferentes versiones de las ocurridas. Hoy en día hay cinco colores para elegir. El azul Bárcenas, el rosa puerta giratoria, el morado coleto-populista, el naranja que destiñe o el rojo santurrón e irrelevante. Ya es mala suerte que todo el mundo coincida. Ya es mala suerte que nadie se quiera meter con El Coletas y con Tania (yo creo que la que maneja el cotarro es Tania). Ya es mala suerte que todos piensen que Rajoy no solo es un baboso sino además un corrupto. Ya tiene una familia que ser desgraciada para no ver guapo a Rivera y sí hueco (cuando no vendido al IBEX 35). Se debe tener poca fortuna para que se piense por unanimidad que Garzón es buen chico pero cautivo por la vieja guardia nostálgica de la Unión Soviética. Y ya sería raro que alguien pensara que Pedro Sánchez es alguien interesante fuera de un campo de baloncesto. Raro pero posible.

  Todas estas desgracias y otras más asolan a mi familia. Estoy seguro de que no soy el único. Estoy seguro de que hay familias que se meten en las fauces una loncha de jamón sin que se rece un padrenuestro, un rosario para que Dios Nuestro Señor en su infinita misericordia mande a Pablo Iglesias y a Ana Pastor hasta el infierno, junto con otros malvados, como el inventor de la fecundación in vitro, el condón y el diseñador de los pantalones "cagados" para señora. 

  No tenemos facha. Ni siquiera uno de Ciudadanos. De modo que al mismo tiempo que jugamos al amigo invisible para repartirnos los regalos (sabio sistema de ahorro, tiempo y dinero) sorteamos quien será el facha de la noche. Como ya aventurarán mi desventura radica en que el facha del año 2016 soy yo. Es verdad que podría ser peor. Podría ser efectivamente un facha en una familia de fachas (perdón, conservadores liberales con ligera nostalgia del régimen anterior al 75) en la que me hubiera tocado ser El Coletas bis del año 2015, o Errejón o incluso Inés Arrimadas. 

 Estoy seguro de que en estos momentos difíciles no estoy solo. Más de uno se verá en mi situación y todo por el bien de la familia. Decía Corleone: un hombre que no vive con su familia no es realmente un hombre. Por tanto de hombre a hombre o de mujer a mujer, de impostor a impostor quiero dar ánimos y unos cuantos consejos a modo de tutorial:

  1. No somos lo que decimos sino que somos lo que pensamos.
  2. Lo que decimos no convencerá a  nadie, pero igual nos acaba convenciendo a nosotros, así que  tratad de ser poco persuasivos.
  3. This in Entertainment! Lo hacemos para que la cosa no decaiga. No somos más importante en nuestro papel que cualquier centolla que esté encima de la mesa. Humildad y buenos alimentos.

Por último. ¿Por casualidad un facha de verdad no tiene plan esta noche? Tenemos cordero, cigalas, quisquilla, turrón artesano y todo regado con los mejores caldos. Razón aquí.




El humor está aquí, en alguna parte
Síguenos en Facebook y Twitter

2 comentarios:

  1. En las comidas de Navidad (yo soy catalán y aquí nos reunimos para comer, no para cenar, aunque es más o menos lo mismo), se dicen bastantes sandeces, a razón de dos o más por minuto. Pero, generalmente, es como tú dices: se trata de que la cosa no decaiga.

    Felices Fiestas.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jo soc el primer en dir botjeríes. Bon Nadal Ricard i gràcies per llegir el blog.

      Eliminar

¡Gracias por tu comentario!