13 junio 2016

Lo importante es que el equipo gane

  Un individuo que se hace llamar Torbe está en prisión preventiva. Unas mujeres a las que el citado ciudadano supuestamente chantajeaba y amenazaba, implican a futbolistas de élite. Dichas mujeres aportan lo que supuestamente son conversaciones de whatsapp con dichos futbolistas. ¿Conclusión? Ya lo dijo el Ministro del Interior. "Deseo que esto, en ningún caso, afecte a la selección española". ¿En ningún caso? Y en el caso de que las declaraciones de las chicas fueran verosímiles, como dice cree la policía. ¿También en ese caso? Como diría un argentino: ¿qué no entendés de la palabra "no"? Pelotudo. "En cualquier caso". Aquí lo importante es la selección española. Lo importante es ganar. 

  Si hay dos cosas sagradas en España son las fiestas populares y los futbolistas de élite (y de vez en cuando algún deporte más). Que si una calle está bloqueada y es mejor no tener la mala idea de ponerte gravemente enfermo porque no llegarás al hospital, todo sea por las fiestas populares. Que si la calle queda hecha un vertedero, todo sea por las fiestas populares. Que si maltratamos públicamente a unos cuantos animales, todo sea por las fiestas populares. Que si hay ruido durante veinticuatro horas y siete días seguidos, todo sea por las fiestas populares. Todo sea por las fiestas populares. Todo sea por las fiestas populares, salvo que se trate de ganar. 

  Que si nuestro defensa central argentino es condenado a un año de cárcel y 800.000 euros de multa por dos delitos fiscales, lo importante es que no afecte a su rendimiento deportivo. Que si nuestras estrellas son investigadas por fraude fiscal, hagamos votos para que esté tranquilo. Todo sea por el glorioso Fútbol Club Barcelona. Que si nuestro delantero centro conduce a 216 km por hora, y luego le implican en un caso de chantaje, por dios que todo acabe bien, el Real Madrid necesita sus goles. Los necesitamos en el campo, marcando goles, dando pases, enseñando tatuajes, tirando lapos. ¿Cómo nuestros hijos aprenderán entonces qué tatuajes hacerse, cómo besarse el escudo tras un gol, cómo indignarse con las injusticias que cometen los árbitros, cómo responder a una entrevista sin mirar al entrevistador, o cómo y dónde depositar los lapos?

  No crean que odio el deporte y el espectáculo de la alta competición. De pequeño, mi principal juego consistía en montar partidos de fútbol ficticios y organizar torneos en los que siempre acaba ganando mi equipo favorito. Sí amigos. El Hércules CF ha ganado varias finales de la Copa de Europa al Real Madrid, al Barcelona y hasta al Nottingham Forest. Luego me dio por el tenis y una infinidad de deportes más, de los cuales me lo sé todo pero nunca llegué a jugar bien. Diez segundos me bastan para identificar un partido del Mundial 82. Soy lo suficientemente ceporro como para ser periodista deportivo, y es injusto que no lo sea.

  De modo que no me mueve ni mucho menos odio al balón. No creo que sea el opio del pueblo, ni que se sustituyan los córners por las neuronas, ni nada que los apóstoles del antideporte pregonan. Cuando aparece un asunto judicial, la opinión pública tiende a dar credibilidad al escenario que más les gustaría. Algunos grupos parecerían estar encantados/as de que el asunto de De Gea y Muniaín fuera cierto, porque eso además visibilizaría el innegable problema de la prostitución en España. Creo que esta postura es inquietante, pues supone condenar antes de que exista juicio, lo que repugna mi conciencia de leguleyo.

  Pero la postura mayoritaria, es decir, la que sostiene que no pasa nada, es quizás más turbia. Por principio parece que hay una gran parte de la población que se niega a creer que las celebrities deportivas puedan estar metidas en berenjenales más o menos siniestros. En realidad la historia, empezando por el mundo clásico de Hollywood, que sería similar a nuestro Star System de deportistas, o la propia historia del gran Maradona, sugiere más bien la hipótesis contraria. Lo propio de ellos es estar más allá del bien y del mal, hasta que se llega al final de la escapada. 

  No se quiere creer que esos muchachos, de los que hasta los cincuentones llevan sus camisetas en la playa, puedan ser malos chicos. Pero incluso si así fuera, hay un interés superior. Superior a si son clientes de la prostitución o no. Superior a si defraudan a Hacienda o no. Superior a que si chantajean o no. Superior a si circulan a doscientos kilómetros por hora o no. El interés es el equipo. Es la victoria. Es el título.

  Yo pensaba que España, después de tantos triunfos de sus deportistas, y especialmente después de haber ganado dos Eurocopas seguidas de fútbol y un Mundial, tendería a relativizar los éxitos deportivos. A disfrutarlos, pero darles su dimensión real. Pensaba que quizá ya, conseguido ese logro, podríamos pensar en tener las mejores orquestas sinfónicas o las mejores universidades. Pero parece que aún no nos hemos saciado de laureles deportivos. Cuando lea esto ya sabrá si ha jugado De Gea en el debut de la selección española de fútbol. Si juega, todos desearemos que esté tranquilo para cuando venga el balón del cielo tenga el acierto de meter la manopla. Si lo hace alabaremos su madurez y tranquilidad. Si no lo hace deploraremos que "el asunto" haya afectado su estabilidad, y en cualquier caso querremos que España gane. ¿No se trata de eso y nada más? ¿No se trata de eso, en cualquier caso?



El humor está aquí, en alguna parte
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8 comentarios:

  1. Hola, buenas, primera vez que me paso por aquí (pero seguro que no última).
    Como no futbolera, y además mujer, todo este asunto me pone de los nervios. Ya me parecía lamentable esa gente que quedaba en la puerta del juzgado para dar ánimos a Messi, pero un delito de trata de blancas es algo muy serio. Pero no seamos serios, mejor hagamos chistecitos en twitter del tipo "De Gea se la va a hacer pasar putas a los checos". En fin. Todo muy lamentable.

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    Respuestas
    1. Gracias Esti. Espero que te pases mucho por mi blog y que participes de nuevo.

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  2. Si lo hacen que lo paguen.La trata de blancas es un asunto gravisimo...y todas las demás cuestiones no son poca cosa.Pero ¿a nadie le escama que se guarden los wsap por los siglos de los siglos de un futbolista que se supone que ni conocen?

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  3. Como se puede acusar tan alegremente a una persona sin que haya sentencia judicial
    Y la constitucional presunción de inocencia.
    Con que ligereza se acusa a las personas y se ataca a su honorabilidad. Lamentablemente seguimos siendo un país de chismosos/as a
    pesar de estar en el siglo XXI.

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  4. He leído muchos comentarios estos días y la mayoría expresan un deseo más que una opinión objetiva. Me recuerda vagamente a cuando se acusó a Michael Jackson de pederasta y algunos fans decían que eso no podía ser. No sé en qué quedó aquello al final (aunque ya da igual). Creo que estamos de acuerdo en que lo que queremos es justicia, no conveniencia. Salvando las distancias he tenido que ver como mis ídolos Woody Allen, Polanski,etc. tenían un pasado turbio. Hasta Bowie defraudando al fisco me decepcionaba. Yo seguía escuchando su música o viendo sus películas. Pero no pedí trató de favor para ninguno. Se trata de que la justicia gane, en cualquier caso. Y en cualquier caso magnífica entrada.

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