04 julio 2016

Las siete mejores formas de broncear el cerebro

 La mayoría de nosotras y nosotros, o dicho en alicantino (de norotros y norotras), deseamos broncearnos en verano. El apocalipsis dermatológico no ha calado, pero sí los consejos sobre cremas, ungüentos, lociones, hidratantes para antes, durante y después de la exposición solar. De todo eso podremos concluir que la gente piensa para lo que quiere. Que la evolución es sabia, y si bien no nos ha sabido prevenir de la manipulación política, nos ha dotado de dedos para pringarnos pliegues que no sabíamos que existían en nuestro cuerpo y de la capacidad cerebral para crear las compañías de cosméticos.

  Sin embargo, durante este año ha tomado un nuevo impulso la idea del "inner-tanned". Se trata de un concepto desarrollado a finales de los años 60 y 70 del pasado siglo por el psicólogo norteamericano de ascendencia armenia Jason Magorian. Magorian se dio cuenta de que sus compañeros de correrías psicodélicas de la universidad realizaban dichas correrías en un avanzado estado de éxtasis químico (de ahí las correrías) y que solían hacerlo desnudos (de ahí el bronceado). Sin embargo, observó que de la misma manera que el bronceado solo afectaba a su piel, comprobó que sus ideas pacifistas, en pro de la libertad sexual y de la no violencia, cesaban o se extinguían una vez que el sujeto era expuesto a un ayuno de sustancias, a una suma de dinero o de ambas cosas. De todo ello concluyó que si el bronceado de sus cuerpos hubiera llegado a sus órganos internos esto no ocurriría y el mundo sería la Arcadia Feliz con la que nunca ha soñado Arcadi Espada.

  De esta reflexión desarrolló el concepto de inner-tanned o bronceado interior, influido por los epicúreos, el utilitarista de Jeremy Bentham y un señor que vendía hamburguesas en UCLA y que aunque nunca publicó nada, era el "puto amo".

  Magorian explicaba de esta manera genial, sin un ápice de redundante erudición, su filosofía. "¡Qué pasa tío /tía! ¿Te ves guay? ¿Te ves molón? ¿Lo flipas lo moreno/a que estás? ¿Sexy? Pues te digo que no. Que estás blancuzco, verdoso, azulado, estriado, transparente. Lo estás por dentro, tío/tía. Eres una piltrafa/o". Para Magorian la solución era fácil pero "estos blancuzcos no se dan cuenta incluso cuando son negratas". Para lograr el bronceado interior se debía cultivar el ánimo con obras "solares" que "estimularan nuestra melanina interior como si el bazo tuviera que ponerse un tanga". 

  Aunque durante décadas los médicos y chamanes se mostraron escépticos, una reciente investigación de la Universidad de Upsala demostró que aquellos individuos que habían bronceado su interior a la vez que su exterior sorbiendo gin tonics, arropados por el sonido de las chicharras, estaban un 25% más satisfecho con su vida que aquellos otros que se habían quedado bebiendo cerveza en los sórdidos bares de Helsinki. Tomando dicha idea, el departamento de Derecho Mercantil de la Universidad de La Laguna en colaboración con el Loro Parque ha elaborado la siguiente lista de libros y música solar. 

Sol fuerte literario

  • Tostado. Solo si uno se ha expuesto mucho y tiene las vísceras curtidas. "El ruido del tiempo", Julian Barnes. Anagrama Editorial. Habla de un compositor de esa música que no se pincha ni en Ibiza ni en las fiestas de graduación infantil.

Sol de aterdeder musical

  • Manel. "Jo competeixo". Melodías para epidermis aún rosadas. Sin embargo los alérgicos al catalán no deberán abandonar la protección 50 y ponerse a modo de sombrerito las traducciones en español en la cabeza. 

Sol abrasador


Recién amanecido

  • "Bartleby, el escribiente". Herman Melville. El sol de la mañana suele ser apacible o deslumbrador según de donde se salga. Igual pasa con este clásico pre Brexit. ¿Preferiría no hacerlo? Eso es cosa suya.

Sol de mediodía


A cualquier hora del día

  • "Pensar rápido, pensar despacio". Daniel Kahneman. Pensar rápido, pensar despacio. Este volumen del psicólogo y premio Nobel de Economía le bronceará, tonificará sus músculos y hará que se lo piense dos veces antes de saltar una zanja o meterse en una hipoteca. 
  • ¡España! No es sólo el grito de los votantes del PP, ni tampoco lo que exclama Oriol Junqueras cada vez que pisa una caca de perro en la Avenida Diagonal. Es también el nombre  del disco publicado por el talentoso y joven pianista andaluz Javier Perianes. El disco incluye composiciones de Albéniz, Falla, Mompou, Ravel y Rodrigo.

Recomendación final

Para la noche, tanto en el bronceado externo como en el interno, 
nada mejor que tener alguien a mano que te ponga crema, 
allí donde nadie o casi nadie llega. 



El humor está aquí, en alguna parte
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2 comentarios:

  1. ¡Muy bueno! Aunque la puntuación es un desastre. Un recordatorio: entre sujeto y verbo no se pone como nunca, aunque el sujeto sea muy largo y esté donde esté(al principio, al final o en medio). Aunque puede haber dos si el sujeto lleva una aclaración entre comas. Ocurre lo mismo entre el verbo y el CD.

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