09 agosto 2016

Olímpicos

ORO
  Aniceto Boing, Obdulio Propopop. Hablo de memoria, pero son dos de los deportistas olímpicos que más recuerdo. Supongo que no consiguieron medalla o quizá sí. Boing debía hacer salto de altura o de longitud o ambas. Pero quizá el oro lo ganó Mortadelo con algún preparado entre homeopático y diabólico que le proporcionó el profesor Bacterio. El genial Ibañez los creó, preparó y equipó para participar en los juegos de Moscú (seguramente). Sé que periódicamente el maestro ha venido publicando historietas en cada uno de los juegos. Me haré con el de Rio. Quizá me lleve la sorpresa y Boin, todavía en activo, deje a Phelps a la altura de la rata que fuma el cigarrillo en el borde de la acera, justo frente a la portería de 13 Rue el Percebe.


PLATA
 Barcelona 92. Un sitio. No sé cual. Trabajaba en un catering. Dábamos de comer a voluntarios, árbitros y jueces de diversas disciplinas olímpicas. La comida era una bazofia, pero eso es otra historia. Era una sala muy larga. Al fondo había una televisión. De repente entra Epi corriendo portando la llama olímpica. Al mismo tiempo un fulano ajeno a todo se pone en la línea del catering y reclama su comida. ¿Volví a darle de comer o me quedé viendo cómo Antonio Rebollo, el arquero, prendía el pebetero? Algunos días la memoria dice que pasé (olímpicamente) del tipo. En otras volví dócilmente a mi puesto de trabajo y me lo perdí. ¿Quién era aquel tipo al que ese momento histórico le traía al pairo? Que Alá le confunda.


BRONCE
 Vanuatu (descubierta para los europeos por el español Pedro Fernández de Quirós), San Cristóbal y Nieves, Trinidad y Tobago (mi preferido), Antigua y Barbuda (para los comentaristas deportivos de la Cadena Cope, el país de tu suegra). Los Juegos Olímpicos celebran la diversidad, eso no puede negarse. Es refrescante para todos oír nombrar esos países cada cuatro años. Fantasear con visitar Antigua y quizá Barbuda, Fiji, Montserrat, Bermudas, Bahamas, Islas Vírgenes, Tonga (en busca de su abanderado, trending topic mundial), Andorra...


DIPLOMA OLÍMPICO
 De acuerdo con algunas teorías, la capacidad que tienen los varones de la especie humana de no recordar asuntos importantes pero hacer emerger de la memoria al instante un acontecimiento deportivo —verbigracia un gol en la final de la Copa del Rey, el ganador de la final olímpica de 1500 en Atenas o el nombre de las jugadoras del equipo olímpico femenino de España en los juegos de Londres va con los cojones. Quizá también la capacidad de ver siete horas seguidas de televisión. Empalmar el rugby a siete con el voley playa y de ahí a los saltos de trampolín y de ahí a la halterofilia y de ahí al remo, hasta que te sangren los ojos.


OTRO ORO
 ¡Es deporte, no fútbol! Saludable saberlo. El deporte no es el penúltimo gesto chulesco de Ronaldo o si a Messi le ha salido un grano o un juicio. Hay decenas de deportes, tan interesantes o más que el fútbol, con sus odiosos empates a cero y los detestables comportamientos macarras y plañideros de sus practicantes. Deportes que son un billón de veces más emocionantes que la enésima conferencia/máster en filosofía del Cholo Simeone o de Pep Guardiola. Si yo fuera directivo de una cadena de radio haría un programa de deportes que sería de deportes y no solo de fútbol. Sería un éxito.


MAMONEO DESCALIFICANTE
 Ya sé que es un negocio. Ya sé que toda esta historia del movimiento olímpico en gran parte sirve para que una casta internacional viaje de un sitio a otro y se dé la gran vida. Ya se de la impostura. Ver a alguno de los dirigentes del mundo aplaudir al equipo de Refugiados en la inauguración de los juegos de Rio da ganas de vomitar. Pero, por recurrir a una comparación manida, algunas flores crecen en el estiércol.


CONVIVENCIA
 Soy ya un viejo verde. Pero la idea la tenía cuando era verde a secas. ¿Es la Villa Olímpica Sodoma y Gomorra? No pierdo la fe en el ser humano y confío que sí. Roger Federer conoció a su señora (naughty Roger in need of correction) en los Juegos Olímpicos de Sidney. Los medios siempre destacan el colosal reparto de preservativos entre los deportistas. La gente más en forma, más atlética, con más energía del planeta se junta durante quince días. El lanzador de jabalina finlandés con la jugadora de bádminton malaya, la haltera filipina con el remero ruso, el gimnasta japonés con la jugadora de voley playa brasileña y el abanderado de Tonga con quien quiera.


CEREMONIA DE CLAUSURA
 El himno olímpico es brioso, emocionante pero no tanto como el británico ni mucho menos con el ruso, que es tan hermoso que tuvo que ser rescatado del cajón de la Unión Soviética. Caetano Veloso, Gilberto Gil... En Rio lo harán bien. ¿Será por música?



El humor está aquí, en alguna parte
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