08 marzo 2017

Día. Internacional. Mujer.

  Como no tengo muchas experiencias internacionales dejen que les cuente ésta una vez más. Me hace ilusión. Lo haré a lo Juan Cruz, pero sin la necesidad de hacer una mención laudatoria para nadie. Paseaba en un día de invierno por Nueva York (en el primer y único viaje que he hecho a esa ciudad) feliz y helado. Estábamos a menos nueve grados e iba vestido como un alicantino debe hacerlo en esas circunstancias, poco más o menos como Amundsen camino del Polo Sur. Eso me gustaba. Añadía "aventura" a la "aventura". Vagaba por Manhattan a pie. La idea era coger una avenida y llegar al sur de la isla, parando para comer guarrerías por el camino.

  En esto me encontré lo que era el final de una concentración de mujeres, algunas ataviadas con vestidos de principios del Siglo XX. Enchufado en modo turista me hice una foto con una de ellas. Una media hora después me había hecho una foto con un turista asiático y había firmado un autógrafo siendo confundido con vete a saber quién. La mujer accedió amable (y resignada). Estaban ya desmantelando un escenario, en donde habrían pronunciado discursos y entonando himnos (supongo).

  Miré hacia arriba. Estaba al pie del edificio Triangle. Estaba al pie del edificio Ash, en la esquina noroeste de Greene Street y Washington Place. Ahora el edificio pertenece a la Universidad de Nueva York. En las ventanas de los pisos octavo, noveno y décimo, donde se encontraba la fábrica Triangle Shirtwaist, donde murieron 146 mujeres, se habían colgado pendones violetas y banderas estadounidenses. La mayoría de las fallecidas eran mujeres inmigrantes que trabajaban en la fábrica por salarios de hambre en jornadas agotadoras. Conocía los detalles de la historia y el vértigo fascinante del paisaje de Nueva York cobró para mi otra dimensión.

  Debió ser en esa época tambien cuando trabajaba asesorando asociaciones en un servicio municipal. Un día nos trajeron un calendario mural en el que estaban señalados todos los días internacionales (o gran número de ellos). Lo primero que llamaba la atención es que, como sucede con los calendarios de partidos de fútbol o de tenis, apenas si había una fecha libre para poner otro día internacional de lo que fuera, y eso que el calendario había dejado fuera los días internacionales "culturales". De la misma manera que todos los días del año en algún lugar se estaba celebrano un partido de fútbol de liga, primera división, segunda, Champions League, Europa League, Concacaf, Copa de Africa, Copa América, Copa de San Pedro, no hay casi un día en que no se celebre, reivindique, o ambas cosas algo.
 EL
Ilustración de Helena Pérez

  Por motivos obvios el día más importante es del Día Internacional de la Mujer. Asisto con pereza al enésimo debate sobre por qué un Día Internacional de la Mujer y no uno del hombre. Algunas mujeres de las que participan del debate están a favor de que haya también un día del Hombre o en contra del de la Mujer. Creo que no tener un "día" te proporciona la buena noticia de que no lo necesitas. Hay un día para muchas enfermedades, pero no un "Día Internacional de los que Derrochan Salud" ni tampoco el "Día Internacional de los Magnates o de los Mangantes".La geografía del machismo (la sociedad patriarcal si queremos ponernos estupendos) incluye muchas cuevas y ciénagas, no solo las montañas y los valles de la desigualdad o de la violencia de género. También están los mezquinos privilegios que no terminan cuando una mujer hecha y derecha se declara en un juzgado tonta y rubia, con el aplauso de sala, o en los detalles de la vida cotidiana. Algunos y algunas son conscientes y siguen haciendo sus cálculos de conveniencia. Por supuesto, el signo de los tiempos demanda pedir todo sin renunciar a nada.

  El discurso oficial, por supuesto, discurre por otros derroteros. Los medios de comunicación publican las cifras que acreditan que las mujeres todavía sufren en términos generales una situación de desigualdad. Se recuerda que cobran menos, que padecen cifras más altas de desempleo, hay menciones a la violencia de género. Las emisoras musicales pinchan temas "de chicas". Los espacios culturales buscan para entrevistar pintoras, arquitectas, actrices. A algunos eso les parecerá un acto de justicia para "visibilizar" a las mujeres creadoras, otros creen que es una discriminación más. Quizá los últimos tengan contratados a algún cuidador. Si es así, lo más probable es que sea una mujer.

  Hace un par de semanas comía en un restaurante. No diré el sitio porque no tiene el glamour de Nueva York. En una mesa un grupo de parejas o matrimonios amigos devoraban unos gazpachos manchegos. Había un carrito de un bebé y un infante de unos cinco años que se revolcaba por el suelo sin que nadie le dijera cómo se hacía bien, o se lo impidiera. Ellos hablaban más alto y ellas reían más. Ellos a un lado, ellas, todas juntas, a otro, cerca del carro del niño. Ya sé que no estoy contando la caída de meteorito, pero a mí nunca me deja de fascinar.



El humor está aquí, en alguna parte
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2 comentarios:

  1. "Menos nueve grados bajo cero". Tela.

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    1. Gracias por leer el blog y señalar el error. Ya ha sido corregido. Un saludo.

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